Tras estar apoyando la campaña contraincendios en mi unidad con una sección distinta a la que he habituado durante estos casi tres años, llega el momento de volver a reincorporarme a la normalidad y abandonar a este grupo de héroes con los que he compartido el día a día durante estos tres meses y medio.
Pero no sin antes dedicar a este grupo de fenómenos y currantes un detalle en forma de letras.
Para ello he elegido el tipo de estrofa más importante dentro de la poesía popular: el romance.
Como sabéis es un tipo de estrofa que no tiene límite en cuanto a número de versos aunque sí en la métrica de cada uno de sus versos, que son octosílabos.
Su composición se realiza con los versos impares sueltos y con los versos pares rimando en asonante.
Sin menoscabar la exaltación de los diferentes tipos de trabajo que realizan y su importancia, he querido darle a la composición un toque de humor.
Asimismo este escritor espera que ninguno de los mencionados en el poema se tomen a mal dichas matizaciones, ya que no dejan de ser parte de una representación algo sarcástica e irónica con el fin de amenizarla.
A la tres trece
Cuando al ciudadano escuches
cualquier mal acontecer,
no ha tiempo a ninguna duda:
¡llama a la sección trece!
En menos que canta un gallo
deleitarán a las huestes,
brindando grupal espectáculo
con semejante despliegue.
Porque allí agachando el lomo
podrás ver hasta a sus jefes.
«Papito» de buceador,
a «Osito» verás de verde,
mangueras lleva «Huesitos»
y «Zeta» de petimetre.
Con kayak «Amen» va a cuestas,
de rojo «Ini» por lo agreste,
el pulaski «Falos» clama
desde la zona rupestre;
pero Moreno le contesta
con cierto tipo de deje:
«Si el pico necesitas ya
y quieres que te lo preste
mándame a paso ligero
raudo al pollo de Silvestre.»
Con el geófono cargados
verás a unos tíos muy fuertes,
ya que en su labor habitúan
a echar pulsos a la muerte.
Aparece en dicha escena
Bonache «el meridiense»,
que después de haber usado
la radio de hache efe,
ha podido contactar
con un grupo extraterrestre.
Mires cuando mires
el sudor, que está presente,
va sin demora perlando
todas sus fruncidas frentes.
En todo tipo de faena
a diario se les requiere
y sin haber rechistado
a gusto las acometen.
¡Tened muy claro muchachos
que, si yo fuera «el Gran Jefe»,
a la trece os dedicaba
hasta un programa en la tele!
Cabo Cabanes, Especialista en Telecomunicaciones.