Imagen (Fuente) : http://www.semcasting.com/increase-reach-to-medicare-and-health-insurance-consumers/
Saludos a todos mis queridos lectores Steemians, por muchas sugerencias que me han hecho he decidido por fin dar inicio a redactar una novela del mundo médico. Existirán muchas historias de las que tanto le gustan, así como personajes y anécdotas originales y propias, la redacción será la que acostumbro a usar con escenas de todo tipo. Y bueno, sin más que decir, espero les guste. Tengo mucho material pendiente, se les quiere ;)
Definiendo Jerarquías - Capítulo 1
Hacía ya un mes que recibí mi título de médico general, me sentía emocionado totalmente como al mismo tiempo asustado, revisaba las viejas fotos de mis amigos y de nuestra graduación con un poco de nostalgia. Fueron 6 años luego de tantos trasnochos, tazas de café con Coca-Cola, libros y guías esparcidos por toda la habitación, salidas improvisadas, noches de videojuegos y fiestas… en fin, grandes amistades que no se perderán y muchas caras que seguiré volviendo a ver.
Al lado de mí suena el teléfono de la casa y atiendo rápidamente. Una gran emoción al saber que del Hospital General del Centro me han llamado para presentar la prueba de admisión para optar al cargo de médico interno…
Pero antes de seguir es necesario definir ¿qué es eso? de “médico interno” Digamos que dentro de las categorías de médicos existen diversas jerarquías, y si apenas te has graduado, normalmente tus primeros años (1 o 2) ejercerás la profesión bien sea como “médico interno” si trabajas en un hospital o “médico rural” si trabajas en un ambulatorio. Luego de eso y al adquirir cierta experiencia en todas las áreas, puedes ir definiéndote por una de las grandes ramas de la medicina (cirugía, traumatología, obstetricia, pediatría o medicina interna) para lo cual en ese momento trabajarás como “médico residente asistencial” lo que significa que te dedicarás a pacientes de un solo departamento o área que deberás supervisar. Una vez que has hecho un buen trabajo desempeñando una labor excelente y que te guste en algún momento podrás optar a un postgrado para tener la especialidad y en ese periodo de tiempo que dure la especialización te conocerán como “médico residente de postgrado”. Si dura 3 años habran residentes de primer año, segundo año y tercer año; o mejor conocidos como R1, R2 y R3 respectivamente (te menciono que hay postgrados que duran hasta 5 años por lo que tendrían hasta R5). Finalmente obtienes tu título de “especialista” en el área donde te formaste (cirujano, traumatólogo, pediatra…) y por si fuese poco esta locura no para aquí, pues habrá quienes decidan realizar una sub-especialización o maestrías que hacen que los casos de difícil manejo sean tratados por estos médicos especialistas de alta denominación (cirujanos de mano, gastroenterólogos, artroscopistas…). Nada fácil para un recién graduado con tantos superiores al que brindar respeto y disciplina.
Una semana después llega el gran día del examen, mis nervios están de punta porque esta vez me enfrentaré luego de tantos estudios y práctica, a una prueba que te hará saber si estás preparado o no para resolver las emergencias de un hospital. Me deslizo la corbata mientras giro mi cuello para que quede ajustada y reviso que mis zapatos estén pulidos mientras me bajo del auto (una buena presentación es importante). Con mucho cuidado saco la reluciente bata blanca, lo suficientemente larga para quedar por debajo de las rodillas, lista para estrenarse con el nombre estampado a la izquierda en el bolsillo “Dr. José Alemán” que mi dulce madre me regaló.
Subí la mirada al imponente edificio donde pude leer “Hospital General del Centro” sobre las decenas de ventanas con vida en su interior, con una historia diferente de felicidad, frustración, miedo, esperanza… de todo podías sentir en cada habitación y pasillo sin siquiera entrar, mientras afuera una danza de personas caminando entraban y salían constantemente de la puerta principal donde justamente me dirigía.