¡Feliz domingo, amigos de Hive!
Como ya les he comentado, en casa, estamos tratando de cambiar nuestra alimentación por una más saludable. En principio hemos bajado el consumo de azúcar en un 90% y las harinas de maíz y de trigo en un 80% más o menos. Como se imaginaran, esto no ha sido sencillo, sobre todo porque es difícil encontrar alguna merienda saludable para cuando nos da hambre a media tarde; sin embargo, ya se va notando la diferencia que están haciendo estos cambios.
Decidí improvisar una merienda sin harina ni azúcar con los ingredientes de los que disponía en casa y ahora les cuento como lo hice.
Nota importante: En las fotos se ve que yo los hice en capacillos de papel, pero les recomiendo que mejor usen una bandeja enharinada y lo hagan como una sola pieza, porque resultó muy difícil despegarles el papel.
INGREDIENTES:
- 1 taza de avena en hojuelas
- 3 o 4 cambures (bananas)
- 3 huevos
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de canela
- 1 Trocito de jengibre
- 1 Limón (usaremos solo la cáscara)
- 100 gr de auyama (calabaza)
- 5 cucharadas de aceite de soya, maíz o el que prefieras
PREPARACIÓN:
- Hidrata la avena con media taza de agua o leche si prefieres
- Haz un puré con los cambures (bananas)
- Añade los huevos al puré de cambur
- Incorpora la avena, el bicarbonato, ralladura de la cáscara de un limón, ralladura de jengibre, la canela, el aceite y la auyama rallada
- Coloca en un molde, previamente engrasado y enharinado, puede ser con harina de trigo, maíz o de avena
- Deja reposar 15 minutos
- Hornea a temperatura media por 45 minutos aproximadamente o hasta que al meter un palito salga limpio
Si lo haces en un molde grande, de forma que llene menos de la mitad del molde, entonces se cocinará de manera más uniforme.
El jengibre le da un sabor fresco e increíble, totalmente delicioso. Puedes añadirle pasas, tropezones de maní o quizá alguna otra semilla, eso ya queda a gusto de cada quien.
Nuevamente, les recuerdo que no recomiendo hacerlo en estos papelitos porque se me pegaron y no resultó muy bien. Aun así, a mi familia les gustó mucho, siendo una merienda sabrosa y saludable, elaborada con ingredientes que siempre tengo en casa. La imaginación es nuestra mejor aliada, solo hay que intentarlo.
Continuaremos esforzándonos por comer saludable y cuidar nuestra salud, aunque seguro que de vez en cuando tomaremos un día libre para ser un poco menos saludables, pero por lo pronto en este mes ya no nos quedan comodines, toca esperar hasta noviembre que es el cumpleaños de mi esposo.
Si alguien me puede sugerir meriendas saludables sin azúcar y harinas sería muy útil, eso sí, por favor que sean opciones económicas, que no incluyan harina de almendras porque es algo que escapa a mi presupuesto.