Hoy Gris y yo realizamos una pequeña excursión familiar a las pirámides de Teotihuacán. Fue una experiencia muy bonita, ninguno de los dos habíamos ido y lo disfrutamos mucho. Estas pirámides pertenecían a unas de las ciudades prehispánicas más grandes e importantes de mesoamérica y se encuentran al noreste del valle de México, a poco menos de 80 kilómetros de la Ciudad de México.
Fue un recorrido muy interesante aunque un poco agotador. Hubo un momento en el que a Gris le dio el patatús, eso fue a la mitad de la subida de la pirámide del Sol. Me esperé un poco con ella y después terminé de subir yo sólo rápidamente. Al final ya se sintió bien pero si nos espantamos un poco.
Fuimos con mi hermano y mi cuñada. Decidimos no contratar un guía porque era muy costoso pero pudimos escuchar un poco de información de los guías que iban con otros grupos. Había varios grupos en los que destacaban chicos de secundaria y también varios grupos de extranjeros: estadounidenses, alemanes, chinos y japoneses.
Mi cuñada tomó más fotos (y más bonitas), ya no tuve oportunidad de pedírselas hoy porque llegamos a descansar pero mañana o pasado mañana las agrego en los comentarios. Mientras tanto, les comparto algunas de las fotos que tomamos nosotros: