Partimos hacia pozo azul, el día estaba frió y lluvioso lo cual no fue muy conveniente para nosotros pues el camino eran tramos de tierra angostos, es decir no carretera de cemento. Luego de aproximadamente hora y media de camino llegamos a pozo azul, ¡Valio totalmente la pena!
En nuestra trayectoria, pudimos ver al menos otros tres pozos acompañados de caídas de agua, los cuales hicieron nuestro recorrido mucho más ameno, tomamos algunas fotografías y descansamos un buen rato en ellos. ¿No te parece que se ve hermoso?
Hay que tener mucha precaución, en especial cuando llueve pues el suelo se pone resbaloso
Pozo verde es mi favorito, en el también se puede llegar hasta la caída de agua atravesando por debajo de la misma.
Luego de culminar la actividad, aun nos esperaba un lugar más: Las aguas azufradas, lo cual fue perfecto para culminar la excursión pues en este punto estaba haciendo un poco de sol y todo se veía increible.