Al noroeste del distrito capital justo a los pies del waraira repano se encuentra el casco histórico de la pastora. Éste es uno de los pocos lugares de la ciudad que nunca cambia, como muestra tenemos las casas cuyas fachadas datan desde la época de la colonia.
En este lugar vivo desde hace ya 20 años y este post está dedicado a mostrar una pequeña parte de mi hermosa parroquia y de algunos de sus datos curiosos.
Una de las entradas a la pastora
Bueno, la pastora es una de las parroquias más antiguas de Caracas aunque lastimosamente hoy en día es muy poco conocida, me tome la tarea de preguntarle a varias personas de distintas partes de la ciudad y muy pocas afirmaron conocer de la existencia de esta.
Por otro lado, en este lugar vivieron grandes personajes como lo fueron el doctor José Gregorio Hernández y el famoso pintor Arturo Michelena cuya casa se nombró Patrimonio nacional en 1963 y actualmente funciona como museo.
También, podemos encontrar aquí algunas obras arquitectónicas como lo son el puente Carlos tercero, el cual es uno de los primeros puentes de Caracas y la iglesia de la pastora que es también una de las primeras estructuras de Caracas donde cientos de devotos pastoreños van a depositar su fe.
Puente Carlos tercero
Iglesia divina Pastora
Virgen divina Pastora
Entre sus calles adultos, jóvenes y niños se reúnen para compartir y realizar actividades como patinar, jugar, unas caimaneras e incluso realizar bailoterapias con la familia o amigos sin importar la hora, aunque no solo entre sus calles también en la plaza junto al monumento al prócer José Félix Ribas.
Calles de la pastora
Plaza de la pastora
Monumento a José Félix Ribas
Busto de José Félix Ribas
Aquí también nace la leyenda de la mujer con cachos de la pastora la cual narra la historia de una joven que vivía en la calle lateral de la iglesia junto con su madre quien era muy religiosa. Esta joven aparentaba ser buena y tranquila junto a su mamá, pero era muy distinta cuando estaba con sus amigos, un día se dio cuenta que su novio la engaño y decidió practicar un ritual para vengarse, convirtiéndose en un ser inhumano con enormes cachos y ojos blancos, la cual se dice que ronda por la calle donde solía vivir y esta suele aparecerse ante los hombres infieles para cobrar su venganza. Incluso, algunos habitantes han afirmado haberla visto y otros haberla escuchado en las noches frías y solas entre las calles de la pastora.
Calle lateral de la iglesia