Después de tanto tiempo esperando, días y noches de desvelos, exámenes, pruebas, estudios... Por fin llegan las vacaciones y Peter quiere disfrutarlas al máximo visitando a su viejo amigo Samuel. Decidido, emprende un largo viaje que se convertirá en la aventura más emblemática de su vida.
Desde su llegada a aquel pueblo pudo sentir el calor abrasador que lo sumergen en un estado de inconsciencia involuntaria sintiendo como la vida se le acababa en cada gota de sudor. Llega el atardecer, puede sentir una suve brisa que logra refrescar su aletargado cuerpo tirado en aquel viejo sillón.
La noche ya avanzaba por lo que Samuel invita a Peter a conocer su tierra, el pueblo "mágico" así le llamaba. Iniciaron su aventura de exploración entre risas, juegos y bromas. Agotados de tanto caminar, logran llegar a un río cuyas aguas los invitaba a sumergirse en él y revivir sus cuerpos cual ave fénix de aquel cansancio que los ahogaba.
Sumergido en aquellas aguas cálidas, Peter se relaja tanto que no se percató de lo lejos que habia llegado. Lo único que podía observar era a una chica, muy bermosa sentada en una inmensa roca que con su sonrisa le invitaba a hablarle. Peter se acerca devolviéndole la sonrisa, sus ojos iluminados y su corazón flechado inmediatamente quedan hechizados por la belleza de aquella musa. Se conocen y se hacen amigos. Amelia era su nombre, motivada por su nuevo amigo se disponen a caminar y seguir conversando amenamente.
Paso tras paso, entre risas nerviosas y enamoradizas llegan a un lugar cuya tensión y misterio se podían respirar. Una enorme cueva oscura formada por grandes ladrillos color ocre. La curiosidad los invade, su corazones acelerados los impulsan a entrar, asi que tomados de la mano acceden a aquella cueva, en el silencio tenebroso sus palpitaciones se oían fuertes, avanzan hasta lo más profundo de la cueva nignuno pronuncia palabra alguna. De pronto, Peter siente como sus manos se sueltan y grita:

- ¡Amelia, Amelia!
Y nadie responde, sale corriendo despavorido de aquella cueva sin encontrar a nadie hasta llegar donde su amigo, a quien le cuenta lo sucedido. Las palabras de Samuel fueron: conociste al espíritu de la chica que hace muchos años atrás asesinaron en aquella cueva por esa razón le llamaban: La cueva embrujada.
Desde aquel día Peter solo quiere vivir encerrado y recordando aquellos hermosos ojos azules que lo enamoraron.
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DIOS TE BENDIGA
DIOS TE BENDIGA
Lucas 1:37: "Porque nada hay imposible para Dios."