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Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Santa Biblia Reina Valera 1960 - Efesios 2:13
Considero que existen tres razones para estar lejos de algo o alguien: Primero, porque vivimos distanciados. Segundo, nos estamos demorando en llegar o alcanzar y tercero, nos hemos perdido. El pecador, en este sentido, está lejos de Dios.
Cuando no teníamos a Cristo en nuestros corazones estábamos:
Lejos de la comunión de Dios
La comunión con Dios es la relación armoniosa y búsqueda que tiene el ser humano con su Padre Celestial. Estamos lejos de esta comunión si practicamos y vivimos en pecado. Desde que el pecado se introdujo en la vida del hombre, el mismo ha abierto un abismo entre Dios y su creación.
El pecado es como una tijera que corta todo hilo de comunicación con Dios y mientras el hombre viva para satisfacer sus deseos descontrolados, la amistad con Dios es un imposible. Es necesario vivir en santidad, apartarnos de toda inmundicia espiritual y esforzarnos por volver en amistad con el Señor. El verso bíblico de la imagen anterior dice: "la comunión íntima de Jehová es con los que le temen", temer a Dios no es sentir miedo o pánico de Él; esto significa respetarle y honrarle con los que practican esto es con los que Dios tiene amistad.
Lejos de la vida eterna
La vida eterna es un regalo que Dios ha dado a todos aquellos que han rendido su vida a sus pies y han caminado en este mundo en rectitud, es vida en los cielos aún después de la muerte física. Al estar lejos de Dios automáticamente estamos lejos de recibir este regalo que se debe asegurar ahora, de lo contrario tendremos muerte eterna, es decir; separación eterna de Dios.
Lejos de Jesucristo
Jesús es nuestro Salvador, es el hijo de Dios que vino a rescatar al mundo del pecado, llevándolo todo sobre sí en aquella Cruz murió por nosotros para darnos salvación y vida eterna. Estar lejos de Cristo, es estar perdido, es estar en enemistad con Dios.
Veamos algunos de personas que estaban lejos de Jesús:
El Gadareno
Estaba lejos de Jesús y poseído por legiones de demonios.
Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron. Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido. Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo. Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos. Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos. Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él. Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.Santa Biblia Reina Valera 1960 - Marcos 5:1-20
Los Diez Leprosos estaban lejos:
Estaban lejos de Jesús y atormentados por una enfermedad terrible.
Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado. Santa Biblia Reina Valera 1960 - Lucas 17:11-19
Tomando estos ejemplos anteriores como base podemos certificar que el pecado que se acerca a Jesús recibe perdón, liberación y restauración.
¿Es usted una vida que no tiene a Cristo en su corazón, alguien que todavía está lejos de las bendiciones del Evangelio? Le invito a que acepte a Cristo como el Salvador de su alma. Es algo sencillo sólo acerquese a Jesús y digale: Señor, perdona mis pecados y te recibo en mi corazón como mi único y suficiente Salvador personal, rindo mi vida a ti y escribe mi nombre en el libro de la vida. Amén.
DIOS TE BENDIGA
DIOS TE BENDIGA
Lucas 1:37: "Porque nada hay imposible para Dios."