Posaba frente al mar día tras día, mientras tanto éste la arropaba con las suaves caricias de su brisa,
No había quien pudiera hacerla dejar aquel lugar, a la esperaba se encontraba de que su amor pudiera regresar,
Sola día y noche, sin hallar una respuesta, su gran amor no volvía, subía y bajaba la marea,
Algunos pescadores ya le habían dicho que él no volvería, pues su barco encontraron vacio a la deriva,
Firme y llena de esperanza no se movía, la espera muchas veces era una gran agonía,
Las noches de frío no eran más fuertes que su amor y no había quien de allí la moviera, ni siquiera el intenso sol,
Pasaron horas, que luego se volvieron semanas y semanas que fueron meses sin recibir alguna noticia, lamentaba no hubiera habido una despedida,
Decir adiós nunca pudo, por eso esperaba su regreso, uno que se veía lejos e imposible,
Una noche fría, mientras a la orilla del muelle ella esperaba, una brisa recorrió su cuerpo, la vistió de dulzura y pudo sentir nuevamente el amor allí muy cerca,
Esperarlo una vida entera y otra de ser necesario, sentirlo en aquella briza,rodeada entre sus brazos,
No tenía frío, se sentía segura, mientras escuchaba a las olas prometer a su amor devolver,
Sigue sola ante la vista de todos, la han visto reír y hablar sola, mientras ella ve el rostro de quien ama, como él a ella y ambos dejan sus huellas en la arena.