Realidad sabía lo que pasaba;
Ficción se hacía la no enterada.
Realidad presionaba por una respuesta;
Ficción evitaba y pronunciaba palabras sueltas.
Realidad sentía rabia y dolor;
Ficción mentía con franqueza y color.
Realidad se emocionaba de vez en cuando;
Ficción se escabullía pues sentía que se estaba ahogando.
Realidad perseguía a su Ficción;
Ficción corría y saltaba con emoción.
Realidad se quebraba más y más con cada día que pasaba;
Ficción se alejaba aún más con cada paso que daba.
Realidad sintió que moría un día;
Ficción apagaba el marcapasos con alevosía.
Realidad dejó de sentir;
Ficción dejó de existir.