Visita obligada para quien esté en la ciudad de Miami, es el Cayo Vizcaíno y su famoso faro, encendido por primera vez el 17 de diciembre de 1825, sirviendo desde entonces de guía a los navegantes.
El faro de Cabo Florida fue incendiado por uno de los pueblos aborígenes de la Florida, los Semínolas, en 1836 y no fue reparado hasta 1846 cuando alcanzó su altura actual, aumento de 65 a 95 pies, sin embargo fue poco lo que duro su funcionamiento.
Finalmente, en 1878 la luz del faro se extinguiría definitivamente al ser reemplazado por otro más adentrado en el océano. La situación de abandono perduró por unos 100 años hasta que el Estado de la Florida compró el área y creó el parque, reconstruyendo el faro una vez más. Sin embargo, lo que hoy podemos visitar, es una reconstrucción de 1996, necesaria luego del paso del Huracán Andrew, que en 1992 volvió a destruir el faro.