Desde hace mucho tiempo luchamos contra la obsolescencia de los artículos electrónicos, como es el caso de computadoras, equipos de audio y video, y muy especialmente con los teléfonos celulares; en algunos casos esta obsolescencia es programada, es decir, cuando el fabricante establece un periodo de tiempo cuando el equipo dejara de funcionar, algo que suele pasar ya que los nuevos software necesitan más memoria o los componentes se van desgastando, pero también ocurre de manera espontánea, cuando es el consumidor quien decide que ya su equipo tecnológico es obsoleto, así a este aún le quede mucha vida útil por delante, algo que se ha denominado obsolescencia percibida.
Las obsolescencia de un equipo también es dada por la percepción de las personas. Fuente: , contiene una imagen de dominio público.
El hecho es que esa obsolescencia es dada por los consumidores pero es debida a la publicidad y los cortos ciclos de lanzamientos de nuevos productos que hacen las grandes marcas, cada año, sino es que en meses, ya hay disponible un nuevo equipo saliendo de la línea de producción, que ofrece mejores prestaciones que el anterior, lo que impulsa al consumidor a adquirir el nuevo equipo antes que el anterior cumpla con su vida útil programada. Y especialmente con la tecnología celular es donde más se produce este fenómeno, y es el sector donde la rápida salida de un nuevo modelo que deje obsoleto al anterior es menos necesaria.
¿Por qué la obsolescencia percibida no es una práctica sustentable?
Creo que pocos piensan en cambiar la lavadora solo porque ahora hay una que es de colores más brillantes, o porque incorpora más funciones, simplemente la cambiamos cuando esta deja de funcionar. Pero existen otros productos cuyas campañas de marketing son más seductoras, y aunque funcionen bien, simplemente ahora queremos la nueva versión.
Las marcas promocionan las nuevas versiones, dejando obsoletas muy rápido a las anteriores. Fuente: Wikipedia.com.
Recuerdo que a comienzos de la primera década de los años 2000 aparecieron los televisores de pantalla plana, estos dejaron obsoletos al resto de los televisores de pantalla ovalada, luego apareció la alta definición, y los anteriores se volvieron obsoletos, hasta que apareció la conectividad a internet, y es lo que está en auge.
Entonces, hablamos de una obsolescencia percibida cuando las marcas renuevan un aspecto de su producto y promueve la compra de esta nueva versión, haciendo que el consumidor perciba como anticuado el modelo anterior, lo cual es una excelente estrategia de marketing para producir una mayor rotación del producto, pero que lo que respecta al sector tecnológico no es una práctica sustentable.
Y es que, aunque el nuevo modelo pueda tener una mejora significativa en algún aspecto, el modelo anterior aún puede tener mucha vida útil por delante, y aun así millones de personas se apresuran a desecharlo. Y este ritmo de consumo es insostenible, no solo para la economía de muchas personas, sino también para el planeta.
Pero la obsolescencia percibida no solo es culpa de la publicidad de las grandes marcas, sino también de la falta de una legislación al respecto y la poca disponibilidad de refacciones y servicio técnico a los modelos anterior, lo que prácticamente hace que sean productos de usar y tirar.
Modularidad para evitar la obsolescencia
Muchos equipos tecnológicos tienen componentes que fácilmente podrían durar entre cinco y 10 años, sin embargo los consumidores los cambian con apenas uno o dos años de uso. Muchos fabricantes buscan como solución utilizar materiales más sostenibles, pero la verdadera solución podría venir de la modularidad, es decir, que sea fácil la sustitución de piezas, de modo que si algo se rompe se pueda arreglar o si alguien quiere darle a su equipo más potencia o una cámara con más megapíxeles también lo pueda hacer.
Facilitar el reemplazo de componentes puede colaborar en disminuir la obsolescencia de los equipos. Fuente: pixabay.com.
Si nos basamos en las cifras de Apple por ejemplo, fabricar un iPhone 13 produce la emisión de 64 kilogramos de CO2 equivalente, y según datos de Trendforce se vendieron 85,5 millones de unidades en el cuarto trimestre de 2021, y aunque Apple asegura recuperar y reciclar un porcentaje importante de elementos como estaño, platino y oro en sus equipos, aun hablamos de una huella de carbono importante, ya que esas ventas representa más de 5000 toneladas de CO2, algo considerable si englobamos toda la industria de los smartphones.
Pero aunque muchas empresas han dados importantes pasos en la utilización de materiales reciclados, no se puede hablar aun de tecnologías sustentables en el sector de los productos electrónicos de consumo masivo, mientras la vida útil de muchos equipos no pase de apenas un par de años, ya que un teléfono celular debería estar en el entorno al menos por cinco años para empezar que el costo medioambiental de tener un teléfono celular sea significativo; ya que en un mundo en el que cada año se venden más de mil millones de teléfonos, los cuales tienen una huella de carbono de entre 70 y 80 kilos de CO2, es un ritmo de consumo insostenible para el planeta.
Por lo que vemos, actualmente hay una diferencia enorme entre el la vida útil de un equipo y la percepción de obsolescencia que tiene el usuario, es decir, el tiempo que se percibe se puede utilizar dicho equipo. Y esto está relacionado en la forma como la industria nos vende esos productos, pues la realidad es que su negocio es vender, y no hay manera de generar ingresos si el consumidor no decide cambiar de equipo.
Así que mientras la realidad sea esa, y las grandes marcas solo impulsen la obsolescencia de sus productos, solo veremos tímidos pasos hacia una industria verdaderamente sustentable. Y en eso, las autoridades deberían exigir mayor responsabilidad y educar al consumidor, ya que si aceptamos como normal usar y tirar los equipos electrónicos, en lugar de reparar y actualizar sus componentes, no dejaremos de verlos como equipos obsoletos en lugar de duraderos.
Bueno amigos, espero les haya gustado la información y procuremos alargar la vida útil de nuestros equipos. Hasta la próxima!