Que tal mis queridos Stemians, quiero comenzar este nuevo post diciéndoles que el titulo pertenece a un libro del Dr. James Dobson, y fue precisamente lo que se me vino a la mente al mirar la foto que capte con mi cámara.
Cuando uno se convierte en padre, el corazón inmediatamente te acredita como padre de todos los niños del universo, es un sentimiento que a la gran mayoría de los adultos nos invade y ciertamente nos preocupamos por el bienestar de cada niño.
Suena absurdo pensar que un niño venga al mundo a sufrir, la vida tiene sus altas y bajas y eso lo sabemos los adultos y nos entristece cuando un niño está en bajada.
Pero tenemos el poder para cuestionar la voluntad de Dios?
Quiero pensar que todo en la vida, por muy doloroso que sea, son pruebas que Dios sabe que podemos superarlas, el jamás pondría en nuestro camino circunstancias que no fuésemos capaces de superar.
Para mí los niños son seres de luz, que llegan a nuestras vidas a enseñarnos una gran lección, son pruebas que buenas o malas tenemos que superar y demostrar de que estamos hechos.
Amalos, quiérelos y sobre todo ayúdalos, porque ellos llegaron a tu vida a enseñarte una gran lección!