Durante este tiempo he estado trabajando en muchas ideas, en las cuales muchas de ellas las he abandonado porque, a medida que estudio, me doy cuenta de que son ideas que no aportan ningún valor real.
Quizás al inicio suenan bien en mi mente, incluso pueden parecer interesantes cuando las converso con otras personas, pero después de analizarlas con más calma, comprendo que no toda idea merece ser construida.
Las ideas simplemente son ideas, pero muchas veces cometemos el error de enamorarnos de ellas sin medir realmente el impacto que pueden producir, si te benefician, si resuelven algo concreto o si pueden ser escalables con el tiempo.
Creo que una parte importante de construir, sobre todo en ecosistemas digitales, es aceptar que no todo pensamiento tiene que convertirse en producto, comunidad, negocio o contenido. A veces una idea solo aparece para enseñarnos algo y luego debemos dejarla pasar.
En sectores como blockchain podemos cometer el error de creer que todas las ideas son buenas y necesitan que les presten atención. También podemos pensar que la idea es buena, solo que la gente no la aprecia, o que no necesita marketing, entonces caemos en ideas de poco uso o que no generan interés, en las cuales podemos insistir mucho y llegar a malgastar dinero, energía o tiempo.
Esto lo he visto mucho en Web3, donde muchas veces se construye desde la narrativa y no desde la necesidad. Se crean proyectos porque la tecnología lo permite, pero no porque exista una comunidad esperando esa solución.
Desde mi punto de vista, ahí es donde empieza el problema.
Porque Hive o cualquier ecosistema de Web3 no se trata solo de crear algo nuevo. También se trata de entender si eso nuevo tiene sentido para alguien más, si puede mantenerse, si puede comunicar bien su valor y si realmente mejora una experiencia que ya existe.
Es por ello que construir debe tener un límite en nuestra mentalidad, para siempre buscar la data correcta de lo que funciona o no. Lo que importa es que esa idea tenga un impacto eficiente en solucionar problemas reales, no problemas impuestos por la imaginación.
A veces podemos inventar necesidades desde nuestro propio entusiasmo. Pensamos que las personas van a reaccionar como nosotros, que van a entender el concepto igual de rápido o que van a usar una herramienta solo porque técnicamente es interesante.
Pero la realidad suele ser diferente.
El usuario no se conecta con una idea porque sea compleja, se conecta cuando siente que le facilita algo, cuando le ahorra tiempo, cuando le genera confianza o cuando le permite participar en algo que comprende.
Por eso pienso que el marketing no debe verse como una capa final que se agrega cuando el producto ya está listo. El marketing también es parte del proceso de validación, porque nos obliga a explicar la idea de forma sencilla y, si no podemos explicarla bien, quizás todavía no la entendemos del todo.
Ahora con la llegada de la AI debemos ser más preventivos con eso, y apostar más por iterar y abandonar rápido lo que no funciona, no por creer que ahora la idea va a funcionar solo porque tenemos más herramientas disponibles.
La AI puede ayudarnos a crear más rápido, escribir mejor, diseñar prototipos, organizar procesos y hasta probar caminos que antes tomaban mucho más tiempo. Pero también puede hacernos caer en el error de producir demasiadas cosas sin pensar si realmente tienen valor.
Creo que el nuevo reto no será tener ideas, porque ideas vamos a tener muchas. El verdadero reto será aprender a filtrar, probar, medir y soltar.
Al menos es mi pensamiento actual. Quizás esté equivocado y no sea lo correcto, no lo veas como un consejo, sino como una reflexión desde mi experiencia.
Creo que construir también implica tener la humildad de abandonar aquello que no funciona, aunque nos guste mucho, aunque hayamos invertido tiempo y aunque queramos demostrar que teníamos razón.
Porque al final, una buena idea no es la que más defendemos, sino la que logra conectar con una necesidad real.
¿Qué piensas tú sobre esto? ¿Crees que en Web3 nos cuesta abandonar ideas cuando ya no tienen sentido?