En oportunidades se hace lamento después que somos conscientes de que hacemos algo malo, transformando ese sentimiento en varias emociones, tristeza, rabia, remordimientos, lo cual nos lleva a sentirnos decaídos y nos puede llegar a descompensar en animo y salud.
Si es bueno, cuando somo personas que pensamos y tenemos la distinción de lo bueno y lo malo, tenemos esa capacidad de arrepentirnos y no dar ese paso y tomar alguna decisión que posteriormente nos golpee a la cara.
Por ejemplo a veces queremos comprar cosas que creemos necesarias, y nos arrepentimos poniendo en una balanza la necesidad que tenemos de ese articulo y lo que gastaremos, finalmente no comprarlo previene una perdida de dinero innecesario.
Por lo tanto, el arrepentimiento es malo cuando se convierte en lamento a posterior, sin embargo también es bueno ya que nos produce alegrías al no hacer y prevenir ese algo que que posiblemente nos afectaría de forma negativa.