Es hora de retomar esta saga en la que estaba escribiendo sobre mi viaje en Europa, hoy le toca a Bruselas.
En Bruselas estuvimos desde el 5 de enero hasta el 8, estando en Bruselas visitamos un día Brujas y otro Gante, dos pueblos pequeños pero con una arquitectura y un paisaje sacados de un cuento de hadas.
Nos alojamos en el Hotel Meininger, excelente lugar con muy buen servicio, el desayuno que ofrecía el hotel era muy abundante, habían para elegir cereales, leche, café, té, panes, mermeladas de varios sabores, manteca, jamón, queso, salame, en fin, había para elegir lo que a uno le gustase.
Contaba con un bar dentro del hotel con una buena selección de cervezas, muy ricas, obviamente nos encontrábamos en Bélgica, el país de la cerveza y chocolate, o eso es lo que dicen.
En cuanto a Bruselas, debo admitir que nunca sufrí tanto el frío, asumo que tendrá que ver la humedad o el tipo de frío, pero fue la ciudad en donde más lo sufrimos, el día que estuvimos recorriendo Bruselas con el tour en Español nos volvimos debido a que no podíamos soportar el frío.
La ciudad es muy bonita, la plaza central es digna para pasarse horas observando los edificios y no sabemos si es algo usual, pero estando en la plaza presenciamos un show de luces que se realizó sobre el ayuntamiento de la ciudad, quizás sea usual, o sea algo festivo debido a la época en la que estábamos.
Foto:Plaza central.
El primer día en la ciudad hicimos el check in y rápidamente fuimos a Gante, nos tocó un día despejado por lo que pudimos disfrutar mucho la ciudad y debido a el clima me pareció un pueblo muy lindo, contrario a lo que pasó el día siguiente que visitamos Brujas, y a pesar de que tiene una arquitectura muy linda, no pude disfrutarla mucho debido a que el clima no ayudó.
Foto: Una de las mejores fotos que he tomado con mi teléfono, si no falla la memoria es en Gante.
De Bruselas no tengo mucho para hablar ya que no la pude disfrutar como me hubiese gustado, así que está en mis planes volver a ir, con un mejor clima, obviamente, y poder disfrutar aún mejor la ciudad.
Pero a pesar del frío esto no nos impidió recorrer y disfrutar, en el hotel tomábamos cerveza en el bar, hablábamos con otra gente, había una guitarra por lo cual nos pusimos a hacer música(un amigo toca la guitarra bastante bien, él tocaba y nosotros a quienes se nos sumo todo el bar, cantábamos). También salimos a tomar afuera a algunos bares y conocimos la famosa cervecería Delirium.
Para contarles una anécdota divertida y que nos impactó la amabilidad de un señor, caminando por la ciudad le preguntamos a un señor que caminaba donde podríamos encontrar una buena cervecería razonablemente barata y que estuviese abierta a esa hora(eran las 4 pm), le preguntamos ya que usualmente la gente local sabe recomendar mejor. El señor muy amablemente nos dijo que si, que sabía, que lo siguiéramos que nos acompañaba, y empezó a caminar hacia el lado contrario donde se estaba dirigiendo, luego de caminar aproximadamente 6 cuadras llegamos a una cervecería pero lamentablemente estaba cerrada, a lo cual nos dijo que no pasaba nada que nos llevaría a otra que a el le gustaba, y caminamos otras 5 cuadras para encontrarla y ver que estaba abierta. Cabe destacar, que la cervecería servían muy buena cerveza, así que valió la pena.
Lo que nos sorprendió mucho, como ya dije, fue la amabilidad del señor y de tomarse el trabajo de acompañarnos, algo que no es muy usual de ver.
Foto: En el bar donde nos guió el señor(perdón por la calidad).
Espero que les haya gustado este post y espero sus comentarios!
Nota: Todo el contenido es de mi autoría.