Me despido con un beso en la mano,
camino en una calle que no entiendo,
¿viste cómo me alejo?
disfruta el momento...
Dejé mi espíritu suicida en tu cuerpo,
creyendo que lo cuidarías
fue todo una mentira
sonríe, que no será toda la vida.
Vae victis,
por mí que fui un iluso,
dentro del romance, lo nulo,
este es mi último discurso,
porque hay otro intruso.
poema propio.
fuente de foto: Scoopnest.com