Todos queremos ser exitosos pero no todos se toman un momento para sentarse e investigar al respecto, los hábitos son los que nos hacen tener o padecer de cosas para llegar a nuestro éxito.
El problema es que los pobres normalmente tienen muchos malos hábitos en su vida, que quizás lamentablemente aprendieron de niños y continua de generación en generación, igual no le debemos hechar la culpa a la educación completamente, porque la verdad es que como eres y como serás esta en tí, por ejemplo, muy pocas personas son las que se dignan a establecer límites en redes sociales, teléfono, videojuegos, etc. Lo ideal sería leer un libro, realizar tareas que te gusten o hacer algún tipo de ejercicio que te dé más energía, si tienes hijos comienza a educarlos con buenos habitos desde ahora, si son chiquitos enséñales a establecer metas que sepas que pueden lograr a esa edad, para que se motiven y persigan sus sueños, no le des mucha comida chatarra pues aunque parece "inofensivo", no solo repercute nocivamente en nuestra salud, sino que tambien al consumirla la persona tiende a tener menos energía, por lo tanto no tendrá tiempo de hacer las cosas que debería.
También tenemos que enseñarles que cometer errores está bien, porque de ellos se aprende y sirve para que no se deprima y/o dejen a un lado lo que quieren o hasta donde quieren llegar, no lo dejen botado y puedan seguir adelante.
Los niños por ser pequeños creemos que no es importante que sepan a como administrar el dinero, cuando la realidad es que no podemos dejar que ellos pidan lo que quieran y darles todo, necesitan aprender que deben trabajar por lo que se quiere y a largo plazo esto será de mucha ayuda.
Sé que quizás pensarás que todo esto es muy difícil, pero es un hábito que se debe de llevar a cabo para que la vida se transforme a una mucho mejor, porque la pobreza está en la mente, la riqueza es lo que llevamos dentro y lo que se nos queda, cuándo te costumbres ni los notarás, pues en tu vida será algo normal que harás sin siquiera pensarlo.
Hay que aprender que nuestra situación financiera no es culpa de lo que está ocurriendo a tu alrededor, aunque lo parezca, sino tuya, puede que el entorno repercuta e influya pero al final todo lo que está ocurriendo es tu culpa, pues tú podrías estar haciendo algo para que nada de eso estuviera pasando hoy en día.