Llegue cansada a la casa, después de un largo día, me quite los tacones, deje caer mi falda, me saque la camisa, acostandome sobre la cama destendida, para pasar el calor, repase mentalmente mi día, cuando una idea vino a mi mente: ¿qué hará Luis al llegar a su casa?, ¿aún estará en la oficina?, me encanta ver a Luis desde mi cubículo a su oficina, recuerdo la semana que llego, tenia que firmar unos papeles con Sara su secretaria, quién no hayaba una pluma para que él los firmara, ella no encontraba la que él minutos antes le había dado, entonces opte por decir: disculpe puede tomar la mía.... Pero en fin volví a concentrarme en Luis, en su manera de pasarse las manos por el cabello, la forma como asienta con la cabeza cuando está muy concentrado, ¡Oh Luis! me acabo de dar cuenta lo mucho que me gustas.
Me imagino si estuvieras aquí, me combinaría la ropa interior antes de que llegarás a comernos, jajaja lo siento cenar, pero luego el postre, me remuevo en la cama mordiendo mis labios picaramente, mientras te imagino, con ese traje azul marino que te queda tan bien, tocando mi puerta con una botella de whisky, ginebra o doce cervezas. Al final lo que importa es el detalle; solo me acaricio el cuerpo de arriba abajo, solo pensando en como seria si mis orgasmos llevan tu nombre.