Leonardo da Vinci (Vinci, cerca de Empoli, 1452-Cloux, cerca de Amboise, 1519): Santa Ana, con la Virgen y el Niño (Museo de Louvre).
Amigos Steemitnianos buenas tardes. Hablar de Leonardo es hablar de uno de los hombres más grandes que ha dado el universo, este magistral artista, fue pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista. Que otra cosa se le puede agregar. Hablar de él sería hacer una publicación extraordinaria e interminable. En esta ocasión les comentaré un resumen y analizaré solamente de este cuadro pintado entre 1500 a 1507.
Hijo ilegitimo del notario y propietario rústico Ser Piero da Vinci, educado en Florencia. Leonardo fue una de aquellas figuras polifacéticas que produjo en relativa abundancia el Renacimiento italiano. Destacó en la invención científica, y en la teoría musical, en arquitectura y fortificación, como escultor y en sus observaciones sobre la naturaleza; pero aquí nos interesa como pintor. Fue discípulo precoz del Verrocchio, y a la edad de 20 años era admitido en la corporación de pintores de Florencia. "El Bautismo de Jesús, en colaboración con su maestro, y la "Anunciación" fueron dos de sus más notables obras primerizas (ambas hoy en la Uffizi), y muy joven aún pintó el retrato de "Ginevra Benci" (que de la colección del Príncipe de Liechtenstein, pasó no ha mucho, al Museo Metropolitano de Nueva York). Uno de sus más célebres retratos es el de la "Gioconda", que se conserva en el Louvre, donde se halla también (con otras obras suyas) ésta que reproduzco, pintada para 1500 al 1507.
Como pintor, sus innovaciones reflejan una nueva visión que en las figuras adquiere una plenitud pagana; lo mismo se observa en el mundo que nos trascribe en sus fondos de paisaje, descrito con genial grandeza poemática. Las dos versiones de "La Madona de las Rocas" (en París y Londres) confirman esas cualidades, típicas de sus pinturas. Técnicamente fue un artista difícil; creó acordes cromáticos exquisitos, sin transgredir el límite entre lo "clásico" y lo "amanerado", y sus innovaciones en cuanto a la preparación y barnizado de sus obras, destinadas a dotar de mágicas irradiaciones sus creaciones, dañaron a veces la buena conservación de lo que había pintado. Así ocurrió con su gran fresco de la "Última Cena" (1495), en Santa Maria "delle Grazie", en Milan. Sus últimos años, tras un breve retorno a Florencia y en una estancia en Roma, cerca de León X, transcurrieron, desde 1517, en Francia, al servicio de Francisco I. Despertó mucha admiración en Rafael, y menos en Miguel Ángel.
En esta pintura al oleo, con pintura de alto rendimiento especial, Leonardo da Vinci representando a santa Ana, su hija la Virgen María y el Niño Jesús. Cristo es representado tomando en sus brazos a un cordero, lo que simbolizaba su Pasión y sacrificio, observamos que la Virgen intenta sujetarlo.
Esta tabla mide 168 cm de alto y 112 cm de ancho.
Está ubicada en el Museo del Louvre de París (Francia), donde se puede ver con el título de La Vierge à l'Enfant avec sainte Anne.