Amigos Steemitnianos, para comenzar mi publicación de hoy, hice un análisis de estos dos grandes médicos y aquí sólo mostrarles los grandes rasgos y las diferencias que ampliaron el conocimiento y abrieron caminos para el tratamiento de las enfermedades mentales.
Sigmund Freud
(Príbor, 6 de mayo de 1856-Londres, 23 de septiembre de 1939) fue un médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis.
¿Quien no ha oído hablar de él? Es una de las figuras más extraordinarias figuras del Siglo XX. De él dice un autor lo siguiente. "En tanto para ser precisos en 1885, trabajaba en la Clínica Charcot de París un joven destinado a revolucionar la psiquiatría y a modificar ciertamente todo el campo de la medicina. Darwin y Husley habían influido considerablemente en la corriente del pensamiento médico, al considerar al hombre desde un punto de vista zoológico. De igual manera, con su descubrimiento del subconsciente, Freud alteró el curso de la medicina y dio sana orientación a las tendencias materialistas del siglo de la especialización".
Es imposible resumir aquí su obra. Digamos no más en cuanto atañe a la evolución del pensamiento médico, que sus descubrimientos influyeron definitivamente en la comprensión de la patología y la unidad psicosomática indisoluble del hombre. Y lograr eso en momentos que la medicina se afirmaba, con tal vez muy comprensible, sino legitimo orgullo sobre los progresos alcanzados gracias al ahondar constante, en una investigación sobre los caminos del mecanicismo, es ciertamente mucho.
En Freud podríamos distinguir tres aspectos, uno, el fundador de un movimiento organizado mundial que es la Sociedad de Psicoanálisis. Otra el descubridor de una técnica no sólo terapéutica, sino también para el desarrollo del hombre: "El psicoanálisis". Tercero, el descubridor de realidades del ser humano que no son medibles ni pesables y sin embargo, allí están: El inconsciente, y sus mecanismos de defensa. Toda una teoría para comprender la psique humana. Y con ella la conducta en general del hombre, sus motivaciones ocultas, intimas.
Muchas cosas podríamos decir de Freud y su obra. Mucho podría discutirse ya que no ha faltado sus opositores. Vale la pena leer su biografía y lo debe hacer todo médico para comprender el esfuerzo titanico de este hombre. Pero por más que neguemos los méritos y validez de su obra, tres cosas hay que reconocer indiscutiblemente por la evidencia de los hechos:
La existencia de un nivel de la fisiología cerebral que corresponde a lo que él llamó inconsciente. En su autobiografía nos refiere que en 1889 se dio cuenta que debían existir poderosos procesos mentales, que sin embargo, permanecían ocultos a la conciencia del hombre y consecuentemente una teoría para la interpretación del psiquismo.
La existencia de mecanismos protectores de la economía psíquica, el primero de ellos la llamada Represión sobre la cual se establecen todas las demás, conocidos como "Mecanismos de Defensa".
El mecanismo de la Transferencia, como el elemento válido, y no los que se había antes creído, para la curación de la neurosis. Con sólo estas tres cosas, que son colosales, no se puede negar a Freud el mérito de haberlas descubierto y definido. Demostró que no existe una frontera precisa entre la psicología normal y la anormal, y sus ideas han tenido importante repercusión en casi todos los campos de la actividad humana.
Pero además de lo que como nivel mínimo de alcance hemos mencionado, Freud abre el camino de la psicología profunda, muchos otros investigadores notables vienen atrás. El grupo psicoanalítico es un conjunto de hombres notables, no hay espacio, para referirnos a cada uno de ellos en particular. De él salieron también los llamados disidentes que se alejaron de Freud en el camino, encontrando otras explicaciones más a su gusto para los mismos problemas. Entre ellos Carl Gustav Jung.
Carl Gustav Jung
(Kesswil, cantón de Turgovia, Suiza; 26 de julio de 1875–Küsnacht, cantón de Zúrich, id.; 6 de junio de 1961) fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo.
Llegando a Jung si tenemos que hacer un alto y decir varias cosas. La primera que es un error considerarlo discípulo de Freud. Cuando se conocieron ya Jung había andado parte de su camino. Coincidieron ambos en algunos puntos de vista, justo en el momento en que se establecía la definición del Psicoanálisis, y llegaron al punto en que siendo la formación y cultura de cada uno de ellos, totalmente distintas no tuvieron acuerdo sobre algunos puntos. Allí fue la separación Jung siguió su camino, pero no fue ni una traición a Freud ni el abandono del discípulo al maestro.
Frente al psicoanálisis Jung desarrolla la "Psicología Analítica". Acepta las instancias de la psique como Freud las describe, pero añade una muy importante: "El Inconsciente Colectivo", en él los arquetipos, como tendencias conductuales externas al hombre, patrimonio del género humano. Los sueños y la interpretación de ellos es distinta para Jung. El proceso de maduración del psiquismo es algo natural, que tropieza siempre con escollos como los árboles al crecer en la naturaleza, alejándose más o menos del número o modelo teórico ideal; pero la tendencia durante toda la vida es lograr niveles de evolución más altos.
La manera de ayudar a crecer, en otras palabras, de curar a un enfermo no son exactamente iguales para Jung que para Freud. Aquel confía más en el proceso y sus fuerzas vitales. Y por último el punto más distante, es la valoración del elemento religioso. Para Freud muchas veces si no todas, la religiosidad de un individuo es una forma de neurosis, para Jung la religiosidad del hombre es no sólo un instinto sino el más viejo de todos, anterior a todos los demás incluyendo en él al instinto sexual mismo, el cual para la teoría freudiana tiene tanta importancia.
Hay algo más que se debe reconocer a Jung: Fue un convencido luchador de la necesidad de acercamiento entre el Este y el Oeste. Trabajó para esa causa. Las reuniones que tienen lugar cada año en Villa Gabriela Ascona, Suiza, apuntan a ese objeto. El tiempo no transcurrió muy largo, sin dejar ver que tenía razón. Hacer un resumen en cinco lineas de la obra de Carl Gustav Jung no es ciertamente la intención.Merece mucho más. Grandes lo dos en sus estilos.