No deben existir esfuerzos a medias cuando de conseguir el éxito se trata. Hay que ir por todo, dejarlo todo, ya que se trata de ti, de tu futuro, de quien serás el día de mañana. No se puede aspirar ser conservador en ese sentido, es mucho lo que está en juego.
Una de las claves está en la constancia. La intermitencia es uno de nuestros peores enemigos. Debemos entender a la regularidad en nuestro actuar como un factor preponderante que hay que reflejar en esas actividades que componen nuestra cotidianidad y que se enmarcan dentro de un solo gran concepto: La rutina.
Y es que la rutina lo es todo, ese conjunto de labores que si bien pueden ser repetitivas, representan la vía por la que necesariamente transita el eventual éxito o fracaso que podamos obtener. En la medida en que aumentemos la buena voluntad para llevar a cabo esa secuencia de hábitos día tras día, indudablemente las posibilidades que tendremos de triunfar también incrementarán con creces.
''¡EL ÉXITO NUNCA ESTÁ EN DESCUENTO! ¡LA GRANDEZA NUNCA ESTÁ A LA VENTA! ¡LA GRANDEZA NUNCA ESTÁ MEDIO LIBRE! ¡ES TODO O NADA! ¡ES TODO EL DÍA, TODOS LOS DÍAS!''
TU RUTINA.''