Con el pasar de los años la industria de los videojuegos ha buscado la manera de sacar innovaciones para sus usuarios, a cada segundo surgen nuevas ideas o proyectos que permiten el desarrollo de nuevos juegos o consolas, esto hace que nazcan las llamadas generaciones, a pesar de que algunas consolas tienen un éxito arrollador otras simplemente pasaron por el tiempo sin ningún tipo de mérito, bien sea por mal marketing u otros factores, en este caso nos vamos a mediados del año 2012 donde se comenzó un proyecto de una videoconsola la cual en la actualidad fue totalmente olvidada, OUYA.
Se dio a conocer el proyecto de esta videoconsola a través de Julie Uhrman, la cual con un grupo de desarrolladores deseaban crear una videoconsola que fuera de código abierto capaz de hacer una pequeña revolución en el mundo de los videojuegos, sin embargo les hacía falta lo más importarte, un capital para poder abrir camino a su futura consola, fue así cuando decidieron lanzar una campaña de “KickStarter” para la recolección de fondos, indicaban que solo necesitan 950.000 dólares.
Pero para el público la idea de una consola de código abierto sonaba muy prometedora, aparte que el grupo de desarrolladores indicaron ciertas características que tendría la futura consola las cuales eran realmente atractivas, la más relevante de ellas era que podrás desarrollar tus propios juegos y publicarlos libremente en la red de la consola, pudiendo descargarlo de forma gratuita, además aseguraban compatibilidad con la gran mayoría de juegos para móviles, con un servicio de conexión totalmente gratuito, esto llamó la atención de muchísimas personas, haciendo que su “KickStarter” terminara con un monto de 8.5 millones de dólares, siendo este monto el tercero más alto de una campaña de donaciones para un proyecto.
Justamente después de este acontecimiento se colocó en marcha el gran proyecto denominado OUYA, dando los primeros bocetos de lo que seria la consola revolucionaria y su peculiar control, además de ofrecer al público las características técnicas de la consola, esto fue un punto donde muchos usuarios se decepcionaron un poco, debido a que existían teléfonos con mayor capacidad, sin embargo se mantenían a la expectativa de la consola prometida.
Finalmente la tan esperada OUYA salió al mercado en el 2013 quedando en la octava generación de videoconsolas con un precio de 99 dólares, se presentó de dos maneras, una versión para desarrolladores y otra que sería la de distribución, todas aquellas personas que donaron estaban totalmente emocionadas de tener una consola la cual no dependiera de desarrolladores, hacer tus propios juegos y según sus creadores estaba realizada con una buena tecnología la cual podía asegurar su existencia por un buen tiempo.
Sin embargo no todo fue como esperaban los usuarios, el primer problema que tenia el OUYA era que tenia un sistema operativo que para la fecha estaba obsoleto el cual era Android 4.1, al momento de manejar la consola tenía diversos problemas con respecto a su menú principal, ademas no se podía actualizar a una nueva versión de Android, por lo que tenias que esperar que los desarrolladores sacaran una nueva versión para esta consola.
El segundo y uno de los problemas más graves era su control, el mismo estaba hecho de un material de baja calidad, al presionar los botones quedaban hundidos teniendo que usar algún instrumento para poder sacarlos, ademas tenían un gran retraso al nivel de respuesta entre la acción que ejecutaba el usuario con lo que mostraba en pantalla, esto es vital para cualquier videojugador, saltar en el momento preciso para no caer en un abismo es algo que debe ser bien preciso y si tu control no ayuda simplemente lo descartas, todos estos inconvenientes no justifican los 8.5 millones de dólares que se recaudaron en su “KickStarter” haciendo que la OUYA tomara un mal camino.
Como último problema más relevante y que terminó de destruir esta consola soñadora fueron sus juegos, a pesar de que la anunciaron como código abierto y que podías diseñar y programar tus propios juegos no pensaron en la calidad de los mismos, al publicarlos en la store de manera gratuita había demasiados juegos que eran realmente pésimos, llenando el catálogo del OUYA de una infinidad impresionante de videojuegos que no valía la pena jugarlos, además de no llamar la atención de grandes compañías desarrolladoras por lo que nadie interesaba en adquirir esta videoconsola.
Ya para el 2015 era una consola totalmente muerta, ningún usuario se interesaba en esta videoconsola, muchos preferían comprar un celular de última generación que tenía el doble de potencia y más recursos, todos aquellos usuarios que tenían el OUYA en sus manos esperaron futuras actualizaciones que mejoraran el rendimiento de la misma pero nunca llegaron, esto dio a sus fundadores grandes pérdidas monetarias significativas, dando oficialmente esta consola como un fracaso, lo último que se supo de esta consola es que todos los derechos y consolas restantes que quedaron el mercado fueron compradas por la empresa RAZER por un valor que aún no se conoce.
Es impresionante ver como una excelente idea para una consola de videojuegos se volviera un completo desastre, muchos dicen que fue por la cantidad de dinero que obtuvieron en su campaña de donaciones, otros afirman que su equipo de desarrolladores no pudieron cumplir con las promesas que le dieron a sus usuarios, lo cierto es que OUYA fue un intento de involucrar al mundo de los videojuegos en el código abierto de manera accesible en su momento, por lo que tiene una pequeña innovación entre tantos errores, es una lastima que por malas acciones una consola con tantas expectativas fuera un gran fracaso en la historia de los videojuegos.
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