¡Hola! Mi nombre es Dayana González, tengo 20 años de edad y soy venezolana. Explicar de forma específica de qué parte de Venezuela soy resulta complejo, no soy directamente de Caracas, sin embargo, gran parte de mi vida se desarrolla en esa a veces caótica y a veces amable ciudad. El lugar de donde provengo se llama Guarenas, un sitio detenido en el tiempo que no logra dar el paso a ciudad, aunque oficialmente sí lo es. 45 minutos me separan de la capital de mi país.
Actualmente, soy estudiante de Psicología en la Universidad Metropolitana, con una Beca de Excelencia Académica desde el año 2015. Todos saben la situación del país donde resido, no obstante, una de las cosas que más me impulsa para resistir al caos es, precisamente, la hermosa carrera y universidad de las que formo parte. Por eso, contra todo pronóstico e incluso, contra mí misma –en muchos de los casos– me esfuerzo por subir a la capital a continuar con mis estudios. Me gusta pensar que ambas me escogieron a mí, más de lo que yo a ellas con la consciencia de una adolescente de 17 años muy perdida en la vida, pero eso es algo de lo que me gustaría hablar en otro post. A partir de aquí surgió una frase que, considero, ha marcado mi vida: "No siempre podrás estar motivado, tendrás que aprender a ser disciplinado"
Retornando un poco a aquellos años de marcada confusión, recuerdo encontrar en un famoso blog una oportunidad para estudiar inglés, se llamaba AVAA (Asociación Venezolana Americana de Amistad) y apenas la conocí, quise formar parte de ella, pero como debía estar en la universidad para eso, simplemente seguí mi camino. Un año después, estando casi en el tercer trimestre mi tutora de beca me habló nuevamente del programa, y así surgió una de esas bonitas casualidad que hoy abrazo, el resultado de ese día es que hoy soy becaria del Programa Proexcelencia de dicha asociación.
Esta asociación me llevó a emprender uno de los viajes más increíbles de mi vida, pues me ha permitido no sumergirme en la desesperanza generalizada que parece convertirse en un rasgo común y sentirme, en alguna medida, una pequeña parte del cambio. Siempre quise hacer voluntariado, pero AVAA me dio ese último impulso que necesitaba, por lo que hoy en día soy co-líder de uno de sus proyectos más hermosos “Un Voluntario por la Vida”, cuya finalidad es aumentar la tasa de donación voluntaria de sangre en Venezuela. Asimismo, he participado en otros de sus proyectos y trabajado a la par de distintas organizaciones que han moldeado la persona que soy hoy en día de forma significativa.
Siempre tuve esta marcada tendencia a escribir, pero la abandoné por muchos años por alguna razón, así que retorno a mis constantes divagaciones dejándolas plasmadas en esta red social, espero les gusten. Me defino como alguien un poco extraña, que se tambalea entre el molde y la nada, al mismo tiempo, soy algo así como el punto donde convergen las casualidades (si leíste mi post, entenderás lo que digo), así que espero que este vaivén en el que vivo sea de tu agrado.
¡Gracias por leerme! Si tienes algún consejo dado que soy nueva en esta red social, es bien recibido. :)