Hola amigos en este maravilloso mundo de Steemit, esta vez les traigo una de las mayores anécdotas viajeras de mi vida. Fue para eso del año 2012 en una travesía que me llevo a recorrer todo el país como estudiante universitario y mochilero. Para eso del 5 de julio llegaba en el atardecer al pueblo de San Francisco de Yuruaní en la vía hacia la Gran Sabana, Bolívar-Venezuela, donde pernotamos sin ningún percance y aprendimos el modo de vida de la cultura Pemón, una de las más enriquecedoras en costumbres y folclore.
Al día siguiente eso de las 5:30 pm, comimos unas ricas empanadas con la salsa picante más potente que pueda existir en este y otros mundos, como “CULO E BACHACO” recuerdo su afamado nombre, la famosa Katara o salsa picante hecha a base de cola de hormigas “bachaco culón” la cual es muy común en esa zona, gracias a su fuerte picor en el paladar por causa del veneno que tiene la cola de dicho animal. Ese fue un gran reto a mi estómago que jamás he de olvidar.
center>Fuente Restaurant donde conocí la afamada salsa picante. San francisco de Yuruaní- Venezuela. Foto de
Eran a eso de las seis de la tarde y agarrábamos rumbo a Santa Elena de Uairén, se hacían las seis y media entrando la brisa de la noche que se acercaba y la neblina que engalanaba el hermoso paisaje hasta dejarse ver a lo lejos el Kukenán Tepuy un cielo traído a la tierra lleno de belleza y vitalidad que a su vez es la montaña sagrada de los aborígenes.
El Autobus paro en la carretera para bajar a tomar fotografías, el clima se hacía menos nublado con una brisa suave donde los pinos se movían de manera amansada por un frio que engrandecía de hermosura el paisaje, al comenzar a tomar las fotografías me adentro solo a la sabana unos 200 metros dejando de tras a mis compañeros de excursión hasta que unos morichales (plantas endémicas) no me permiten seguir más adelante ya que estos estaban envueltos en un gran charco.
Al comenzar a tomar fotos a la gran vegetación veo el reflejo a mi derecha de algo grisáceo que se mueve con rapidez y que después surge en otro morichal a mi derecha, volteo bruscamente y veo durante pocos segundos lo que a mi vista era una especie de niño de color grisáceo con ojos muy saltones sin esclerótica, ósea todo el ojo negro tan oscurecidos como la noche que se acercaba.
Al escribir este texto recuerdo mis impresiones en el momento y se me pone la piel de gallina, sentí miedo pero a la vez tanta curiosidad ya que jamás pensé que era un ser infraterrenal, sino simplemente que era un animal más en el área, su comportamiento era muy juguetón era como un niño sin ninguna malicia y a pesar de los pocos segundo que le pude ver, diría que ha sido una de las situaciones más impresionantes en toda mi vida.
En los años siguientes años me he dedicado a leer y estudiar historias de OVNIS y seres desconocidos en esa región del país, siendo muchas las anécdotas de viajeros y especialistas en el tema, les recomiendo el libro del investigador peruano Ricardo Gonzalez “misterio del Roraima” donde define a los seres como “Sunkie” o “bondadosas criaturas” que viven en las profundidades y han ayudado a personas cuando se pierden en dichas zonas.
La ilustración intenta expresar mis sentimientos al ver a aquella fantástica criatura…OJO jamás he usado LSD ni alucinógenos ni nada de eso, fue una historia real que impacto mi vida a fondo y me hizo investigar a profundidad sobre el tema… espera a una segunda parte que te sorprenderá.
Desde hace algunos años quería que dejara de ser una historia para mis alumnos y fuera anécdota de mi vida para todos.
Muchas Gracias a todo el mundo STEEMIT por permitirme compartir este post intentando demostrar un hermoso país con grandes atractivos naturales y que más allá de las situaciones difíciles que se viven, el recordar que tiene lugares mágicos y llenos de vida. GRACIAS TOTALES :)