¡Hola, querida comunidad de Holos & Lotus! Espero que se encuentren muy bien y envueltos en bonita energía, yo en cambio a veces termino el día sintiendo que el cuerpo y la mente no me dan para más, mi trabajo estos días es en una casa que están construyendo, como ya les había comentado y de verdad que es un reto enorme.
Hay momentos en los que me inunda una presión horrible en el pecho; paso las horas con los sentidos al límite, cuidando cada paso que doy por el miedo constante a quebrar algo valioso o romper algún detalle delicado. A eso hay que sumarle el polvo, limpias una superficie y a los cinco minutos ya está todo gris otra vez, mantener el orden en medio de una construcción es agotador, y al final de la tarde salgo con la cabeza hecha un nudo.
Pero lo más hermoso de todo ocurre justo cuando cruzo la puerta de salida, es como si me quitara un peso de encima, dejo atrás el ruido, el polvo, la tensión de no dañar nada, y doy ese primer suspiro profundo de alivio.
Al caminar por ese conjunto residencial de quintas, casi de inmediato me encuentro con unos jardines bellísimos, llenos de flores y plantas hermosas, es un contraste increíble pasar del cemento y el caos a tanta frescura.
Mientras camino y me voy deleitando con la belleza de esas flores, siento cómo todo el estrés se empieza a derretir, no necesito hacer nada más que mirar y disfrutar del paisaje. Ver los colores, las hojas perfectas y la vida que hay ahí me relaja por completo y me devuelve la paz que el trabajo me quita, es mi momento favorito del día, el instante donde me desconecto del mundo y me acuerdo de lo bonito que es simplemente respirar y agradecer por las cosas bellas que nos regala Dios por medio de la naturaleza.
en medio de tanto estrés y tanta presión, el cuerpo pasa factura y podemos terminar enfermándonos.
No vale la pena descuidar la salud por el ritmo del día a día; por eso, he aprendido que es mejor detenerse, tomarse un pequeño receso y respirar, para mí, ese jardín es mi pausa necesaria.
Es increíble cómo un pequeño detalle de la naturaleza puede cambiarnos el ánimo por completo y recordarnos lo que de verdad importa.
Me despido por hoy, agradecida de poder compartir con ustedes este pedacito de mi día a día y de mi corazón.
Todas las fotografías son de mi autoria