Existe un lugar... con un encanto especial.
En tierra de bodegas, monasterios, gastronomía… en plena naturaleza puede encontrar ese rincón donde todo es posible.
Si vas a la Rioja no olvides visitar su jardín botánico entre Hornilla y Azotea un excelente lugar para pasear, aprender y
relajarte.
Distribuido por zonas de puede puede hacer el recorrido con los pies descalzos, yo así lo hice y es una grata experiencia.
Todas las especies esta detalladas en unas placas con la información de la misma.
Se tarda más de una hora y media en recorrerlo, pero aconsejo ir con más tiempo para poder pasear y descansar en sus diversas zonas y desconectar del mundo, es muy silencioso y tranquilo.
Camina, fotografía, siente y sobre todo disfruta.
Fotografías y texto por
Camera:
Nikon Coolpix B700 y Meizu M2 Note