A medida que vas adquiriendo consciencia como consecuencia de un estudio profundo de las leyes de la naturaleza, más se te va volviendo imposible ser mala persona.
En primer lugar, porque entiendes que esto se traduciría en un perjuicio personal. En segundo lugar porque es imposible dañar aquello que sabes que forma parte de lo que Eres.
No existen seres buenos o malos, sino despiertos o dormidos: creadores activos de un mundo beneficioso o diapasones que reproducen de manera inconsciente hábitos nocivos.
En realidad, no sé qué es ser bueno o malo. El Universo no enjuicia. Pero quiero estar cerca de gente Consciente, porque es junto a ella donde me resulta fácil Ser y permitir fluir mi más elevada identidad. Y, viviendo en mi Yo, me resulta natural vibrar en la misma frecuencia y aportar otro tanto a cada una de esas personas, y a todo mi mundo.