Somos capaces de crear mundos en dimensiones inferiores a la nuestra, pero… ¿quién creó este mundo, y desde qué dimensión?
¿Habremos sido nosotros mismos, desde el nivel en el que somos más que quien lo habita, los creadores de nuestra propia realidad?
Hasta que no se nos disuelva el mundo ante nuestros ojos, no será posible descubrir la respuesta, porque está más allá de la percepción del mismo.