¡Responde corazón!
¡Exijo respuestas!
No logro entender muchas cosas y ya me estoy cansando.
Así que ¡corazón responde! ¡por favor háblame!
Y dime ¿por qué?
...
¿Por qué aparece en mis sueños?
Dime, ¿por qué sigue presente en mi memoria?
¿Explícame como es que no logro olvidar el olor de su perfume?
¿por qué a estas alturas -después de todo- ¡tú, corazón! aún te aceleras con solo escuchar su nombre?
Hazme entender ¿cómo es posible sentir amor y odio al mismo tiempo?
Ambos sentimientos son tan intensos que siento que queman mi piel y necesito que ya no sea así...
Duele demasiado.
...
¿por qué sigues insistiendo en mantenerlo dentro de ti?
¿Cuál es el objetivo? ¿para qué? ¿por qué me haces esto?
Se supone que eres mi corazón... Deberías estar de mi lado.
¡Ayúdame!
...
Siento que te burlas de mí.
Trato de engañarme a mi misma, mantengo mi mente ocupada, no menciono su nombre y me mantengo en constante actividad...
De ese modo quizás todo sea más sencillo.
¡Pero no! ¡Tú sigues insistiendo! ¡Lo mantienes allí resguardado en ti!
Te niegas a sacarlo o por lo menos a ubicarlo en otro espacio.
...
Puedes darle otro cuarto ¿sabes?
Uno menos grande y con menos derechos sobre ti.
Que sea solo un invitado y no un huésped permanente.
De ese modo sería más fácil pedirle que salga si las cosas no van bien.
¡Ah! Pero ni siquiera lo vas a considerar.
¡Por Dios! ¡Hazme caso! Lo hago por ti, por tu bien.
¡No quiero que sufras! No quiero que me hagas sufrir a mí.
Somos uno y te rehusas a escuchar como me siento...
No entiendes mis reclamos.
Me recuerdas a alguien.
...
Te he preguntado lo más importante y veo que -aparte de ignorarme- también te niegas a responderme.
¡Ya entiendo! Quieres que encuentre las respuestas yo sola.
Intuyes que ya las conozco pero no quiero hacerles frente.
Tal vez tienes razón.
...
Bueno, corazón, no pelearé más contigo.
Vamos a respetar nuestros espacios.
Espero que no me hagas sufrir demasiado tiempo y, por favor, ten cuidado.
Tú también estás herido pero no quieres aceptarlo.
¡No diré más!
Si necesitas hablar o te provoca llorar llámame.
Estoy a un pensamiento de distancia.
...
Me voy con muchas preguntas.
De verdad espero que lo que estás haciendo sea por nuestro bien.
Te mando un abrazo querido corazón y ¡cuídanos!
Por favor, se un poquito más sensato con tus sentimientos
¡eso nos hará bien!
De: Grecia Valentina.
Para: Mi corazón.