En medio de la tormenta Dios nos da la paz, solo tenemos que tener confianza. Así como Jesús calmo las aguas en medio de la tormenta, así calma nuestro corazón y renueva nuestras fuerzas.
No importa lo que estés pasando, Dios siempre esta allí para darte la paz perfecta que sol el la da y que sobrepasa todo entendimiento.