Nació de la esencia
de aquel beso furtivo,
entre sendos destellos
y colores diversos
que iluminaban el cielo.
Un cálido antojo
alimentaba en mí un deseo
de tenerla en mis brazos
y de hacerla toda mía y yo suyo.
Pero hoy...
Con cálido beso
mi dulce misterio
me invitaba al olvido
a las horas sin sentido;
a las noches sin regreso.