Seguramente si te encuentras pasando por un infierno, te das la vuelta y vuelves sobre tus pasos hasta que estés a salvo, eso tiene más sentido que atravesar ciegamente un mundo aterrador desconocido, sin el conocimiento de cuándo podría haber pasado tal prueba.
Estoy haciendo referencia al infierno metafórico que nos vemos obligados a atravesar en diversos momentos de nuestras vidas, el tipo de infierno que acompaña a encontrar un nuevo trabajo, mudarse de casa, tener hijos o perder a un ser querido, estas son situaciones en las que no tenemos otra opción que enfrentarnos cara a cara, luchar y salir adelante.
Pero hay infiernos que tenemos la opción de rehuir, como perder peso, o aprender una nueva habilidad, para la mayoría de nosotros, la opción más fácil es dejarlo luego de unos días, por supuesto, las cosas son más fáciles porque no tenemos que preocuparnos por seguir un régimen para perder ese peso, o aprender esa habilidad, lo intentamos por una razón, ya sea autoestima, estado físico o simplemente el deseo de mejorarnos a nosotros mismos, pero terminamos un poco menos satisfechos y un poco más acostumbrados al fracaso, nuestras vidas no son mejores, recuerda que nuestro tiempo en la tierra gira en torno a la superación personal .
No aceptes tus limitaciones y superalas, si estas atravesando tu infierno metafórico, volviendo tan pronto como te das cuenta de dónde estas, y volviendo al día siguiente para repetir el proceso, la única forma de superar esa depresión es pasar directamente el infierno y quedarse del otro lado, de esa forma podrás mirar hacia atrás y ver un logro en lugar de un fracaso, tambien lograras ver tu infierno un poco menos intimidante.