Hacía mucho tiempo desde la última vez que pude darme estos momentos de esparcimiento, por una razón u otra ya llevaba casi un año en el que mis días se resumian en de la casa, al trabajo, y del trabajo, a la casa.
Es tedioso vivir así, y agradezco q esa rutina se rompió recientemente, pues fui a visitar a mi familia de provincia, y son tan grandes las casualidades, que mis días de visita, coincidieron con el día de mi 29 cumpleaños.
Así que no perdimos la oportunidad, y me regalaron una noche digna de recordar, noche que quedó plasmada en esas fotografías.