En primer lugar, él ha tenido clara conciencia del propósito que le da sentido a su vida y que consiste en brillar en la cima. Fiel a ello, desarrolló su motivación al logro, su emprendimiento, su riqueza y sentido de excelencia, a través de la floreciente industria inmobiliaria. Siempre le ha encantado destacarse, proyectarse como un hombre exitoso y lo hace sin ningún tipo de prejuicio. Así, los medios de comunicación, las redes sociales y aparecer en ellas, constituyen para él, una verdadera fascinación. En ese sentido, también ha sido polifacético, atributo que le llevó a ser co propietario de la organización Miss Universo. Allí mostraba su espíritu competitivo a través de las participantes. En cada edición de este evento, las concursantes favoritas, eran las primeras en ser llamadas, al momento de anunciarse las finalistas. Cuando tuvo tropiezos en el mundo de los negocios, jamás asumió el papel de víctima, los enfrentó, los superó y se reinventó, cual ave fénix. Así incursionó en el mundo de la política, hasta convertirse con arrojo y osadía en el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Todo un triunfador. Ahora veremos cómo enfrentará los grandes y complejos retos de este nuevo rol protagónico.
En la foto, Míster President Donald Trump en su reciente discurso en la organización de las Naciones Unidas.