Puedo y no quiero sentir tu mirada
sublime energía que baña el pasado,
tan solo estoy ahora, tan solo estuve ayer,
deseo perderme en todo tu ser,
agasajo muy fino entre mis ojos cansados.
Un bálsamo que quita los pesares,
vino muy quedo a solventar el dolor,
lleno de miel y olor a canela,
se puede notar que deja su estela,
mientras me embriagas,
con tus caricias y con tu amor.
Así confuso quedé en tus manos,
perfidia obsesa que mueve las fibras,
de todo mi cuerpo como un juguete,
forjaste con mi alma tu fugaz tapete
que pisas a tu antojo mientras te equilibras.
Hechizo enredado en los poros de tu piel,
efectivo veneno que libé con mi voluntad,
entre tus sonrisas yo quedé obnubilado
estatua de piedra, guerrero paralizado
por una flor que nunca mostró maldad.
Ahora no puedo hacer nada,
tan solo esperar en este lejano rincón,
soñando que puedo perseguir la calma,
quizás si pudiera devolver mis palabras,
estrategia del tiempo que me alejara de ti,
y poder recuperar a mi herido corazón.