Mis padres me concibieron y en Buenos Aires, Argentina. Eligieron llamarme Ignacio. Etimológicamente hablando el nombre Ignacio, se cree que proviene de la raíz latina, Ignatius, que se relacionaría con las cualidades de fogoso o fervoroso. Hoy en día puedo decir que me siento muy identificado con mi nombre, ya que diversas experiencias que vivo día a día me recuerdan estas cualidades a las que alude. Ahora es necesario que les cuente que mi apellido es Arreses. Como algunos se darán cuenta mi apellido es proveniente del país Vasco en España, y me enorgullezco de serlo, ya que me han dicho que es un lugar hermoso donde se cuidan mucho la naturaleza y las costumbres tradicionales.
Me crié en Buenos Aires y allí también estudié el nivel primario, secundario y universitario. La educación pública, gratuita y de excelencia es algo de lo que los argentinos podemos estar aún orgullosos en nuestro país. En la universidad estudié el profesorado y la licenciatura en letras, y allí me gradué hace ya hace dos años como profesor y licenciado, y todavía sigo cursando y especializándome en la literatura norteamericana y oriental en esa casa de estudio. Algunos de mis autores favoritos son: León Tolstoy, Anton Chejov, Walt Whitman, Ralph Waldo Emerson, Mahatma Gandhi, Henry David Thoreau, Jorge Luis Borges y Pablo Neruda, entre muchos otros. El grupo trascendentalista estadounidense me ha tocado muy en lo profundo del alma, ya que han servido de puente en mi vida hacia un camino y una existencia más ligada a lo trascendendente del ser humano y la conciencia de quiénes somos en la profundidad de nuestro ser.
Recién les conté mi vida académica, que muchas veces puede ser aburrida, ya que muchos han recorrido nuestro mismo camino ya. Pero ahora les voy a contar lo que me hace sentir una persona única en el mundo, y me hace sentirme feliz y realizado cada día en mi vida. El ashtanga yoga y la meditación trascendente.
Como recién les decía, mi carrera académica me obligó a realizar ciertas lecturas que fueron transformadoras en mi manera de pensar y reflexionar sobre la vida y el mundo. Y una de las lecturas que más toco mi ser fue la de la interpretación del Bhagavad Gita. Y por una de esas causalidades de la vida, mientras me acercaba a ese texto, mi tío el Dr. Adrián Alvarez me dijo que tenía que acompañarlo a una clase de yoga. Luego de la tercera semana de clases de yoga y de sentirme como nunca me había sentido el yoga empezó a cambiarme completamente. Yo lo llamo mi segundo nacimiento.
Y con los años de práctica del yoga mi cuerpo empezó a sentirse más liviano y mi mente comenzó a relajarse cada vez más y a poder disfrutar más y a asentir mayor gratitud ante todo. Así es como el yoga y la literatura me han llevado a ser la persona que soy hoy en día. LLeno de imperfecciones, virtudes y vicios que gracias a la fogosidad y la testadurez de mi sangre vasca al menos perservero incansablemente cada día para ser un mejor ser y un mejor docente para poder sembrar las semillar de un cambio conciente en este mundo.
Muchas gracias por prestarme su tiempo- que es lo más importante que tienen en sus vidas- y leer estas humildes y escuetas palabras. Seguramente no he podido cumplir con el objetivo que nos planteamos al comienzo, pero estaban advertidos desde el comienzo que es tarea difícil para las palabras la empresa de definir a un ser humano. Al menos que traten de remover la piedra sobrante del bloque de piedra y permitan vislumbrar la forma de la escultura.
Sin más por hoy, nos leemos por Steemit ! Y convoco a todos los argentinos a que creemos comunidad por esta plataforma tan interesante que nos brinda la tecnología Blockchain.
Hasta el próximo post queridos lectores !
Prof. Ignacio Arreses