Hoy me permito celebrar el concluir de un ciclo,
de intentar sin éxito la siembra en tierras infértiles,
me autorizo a recorrer mí camino, sí, porque casi me he perdido tratando de seguir por la senda de críos.
Hoy recupero la vida que siempre enfatizo,
la que me fue ajena hasta ahora,
desde que estaba contigo.. Hasta que por fin lo decido,
gracias a Dios que me otorgó el libre albedrío.
Me preparo para la victoria, nada menos! Mi esfuerzo es pleno.