Leer es una de las pasiones de mi vida. Las palabras para mí adquieren enormes significados, las frases, las historias, cuentos, poemas, no sabría cómo explicar la fascinación que me producen. Desde un escape de la realidad, hasta una ayuda para comprenderla. Siempre me he sentido muy pequeña ante la vida, ante las situaciones que se levantan arrolladoras sin poder comprenderlas, desde injusticias, hasta absurdos, locuras, los libros cuando no lo descifran ofrecen empatía, ese saber que otro siente lo mismo, y van más allá escalando en altura a otras visiones y realidades, o calando hondo a partes donde el alma está hambrienta y sedienta y puede saciarse aunque sea por momentos. Otras veces esa llenura toma formas más robustas, más completas.
Borges decía que de todas las herramientas y aparatos que tiene el hombre, solo el libro es una extensión de su mente. Es por eso que entrar a un libro es entrar a otros mundos y experiencias que se mezclan con las nuestras y producen revelaciones únicas.
Hay quienes piensan que los libros no sustituyen las experiencias y esto es cierto. Pero también creo que esto depende de la actitud con la cual se viva la vida, y con la cual leemos los libros. Cada vez que abrimos un libro vamos con necesidades y expectativas distintas, con saberes y conocimientos distintos, con un menor o mayor dominio de lo que el autor plantea. Creo que esa apertura que se tiene, esa amplitud en cuanto a conocimientos, experiencias, y también dependiendo de la curiosidad, la necesidad y las expectativas, vamos a poder abarcar más o menos acerca de lo que expresan la totalidad de esas letras.
Sin embargo, no es lo mismo la aprehensión del intelecto que la de los sentidos o la de los sentimientos, por decirlo de alguna manera. No todo lo que se conoce se ha masticado, asimilado, o vivido en carne propia. Creo que a esto se refieren aquellos que dicen que leer no nos da experiencia.
Experimentar es una forma de aprender, o mejor dicho de aprehender, quizá la menos explotada, muy pocas veces las personas practican las cosas para comprobar sus resultados, para darse cuenta que experimentar es una manera de cambiar realidades. Muchos actuamos en consecuencia, y vivimos así la vida: En consecuencia. Vivimos de acuerdo a lo que razonamos y creemos, pero casi no lo hacemos al revés, correr el riesgo de experimentar para comprobar o aprehender alguna teoría o lo que venga.
Actuamos según las ideas aunque estas ideas estén erradas. Y eso lo comprobamos al vivir experiencias.
He visto personas que van y leen un libro y encuentran la manera de encajarlo en lo conocido, el libro no los toca, no les muestra nada nuevo. ¿Cómo es esto posible? Me pregunto, ¿Será que está es también la manera como se acercan a las experiencias en general?
Es triste no encontrar algo nuevo en un libro, o en la vida. Tal vez en nuestra propia vida hay cosas que pudieran ser diferentes pero como no salimos de nuestros esquemas no podemos enfrentar esas posibles diferencias. En esto me ayudan los libros.
Y para tratar de conectar lo que vengo explicando, les voy a compartir algo que aprendí hace tiempo, y es que trato de abordar las lecturas de dos formas en paralelo. Por un lado trato de leer libros que me ayuden de alguna manera con mi situación actual, libros que ya conozco por referencia que son buenos. No soy de las lectoras de autoayuda, por lo menos, ya no. Me inclino más por la filosofía, la psicología, los clásicos de la literatura, novelas, poesía. Los clásicos son libros que han superado la barrera del tiempo y han dejado marcas imborrables en diferentes generaciones, por lo menos merecen ser tomados en cuenta, esta lista siempre ha sido larga y cautivante, no se termina y nunca defrauda. También leo La Biblia, en realidad siempre la estoy leyendo, la primera vez que la leí completa tarde tres años y medio, obviamente la leí alternada con otros libros. A veces estoy leyendo dos o tres libros dependiendo de la temática, soy de esas personas que al empezar un libro necesita terminarlo.
¿Por qué estos libros? Pues algunos de estos que he nombrado hablan sobre verdades universales, son puntos de referencias de la humanidad, algo que por lo menos creo que se tiene que conocer y también en la medida de lo posible: experimentar, que es la manera más alta, o efectiva de llevar ese conocimiento al alma además del intelecto, y poder con propiedad decir: si es verdad o no. Por otro lado también hay otras razones para leer estos libros que se refieren simplemente al goce que brindan al momento de leerlos, podría decir que a esto se refiere el goce estético.
Ahora mismo estoy leyendo Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, es un libro que mezcla psicología y gerencia, me ha gustado mucho porque es un libro serio, brinda herramientas y estrategias para la autogestión personal, un tema que me interesa mucho.
El hombre en busca de sentido, al igual que El mundo de Sofía están entre los que tengo pendientes próximamente.
Por otro lado y esta es la segunda manera que utilizo, me gusta leer libros que han sido recomendados. Estoy terminando de leer El Mundo, de José Millás, un libro que nos recomendó en su blog. Tengo pendiente el libro de El hombre que fue jueves, alguien lo recomendó en un blog y me encanto la descripción.
A veces estoy leyendo dos o tres libros, pero trato de que sea uno a la vez. Y lo otro que hago es tratar de escribir algo luego que lo termino. Generalmente las lecturas inspiran mucho, diría que demasiado.
Y tú, ¿cómo vas a los libros? ¿Cómo seleccionas tus lecturas? En todo caso ¿Tratas de estar siempre leyendo un libro?
Gracias por leer.
Posted from my blog with SteemPress : https://inspiracion.timeets.com/2019/02/07/y-tu-como-lees/