
Tristeza en la blockchain por tu partida,
Landis, el de la pluma inteligente;
verso y canción, maestro diligente,
profundas huellas dejaste en tu vida.
Por infantiles voces repetida,
canción, himno escolar, muy dulcemente;
de Guárico a las tierras del oriente,
tus letras y tu historia compartida.
Y aunque contando versos quizá yerre,
me arriesgo al componer este soneto
cargando de alabanza y de cariño.
Lo escribo para el grande Lecumberre,
cuatrista y escritor, que siempre inquieto;
vivió con la ilusión que tiene un niño.

Me gustan mucho las formas tradicionales de la poesía, e incluso e compuesto decimas, ovillejos y pareados, pero nunca me habia atrevido a escribir un soneto; sin embargo, cuando
me invitó a participar en este concurso sentí que era el momento de asumir ese reto y aquí está mi primer intento de soneto (o el décimo si contamos los borradores de este mismo), dedicado al amigo
.
Me dolió saber de la partida de Lecumberre, porque a través de esta ventana virtual se forjan lazos difíciles de explicar y Lecumberre es uno de los nombres más antiguos que recuerdo de mis inicios en la blockchain hace más de 6 años. Extrañaré sus poemas, sus historias y sus comentarios simpáticos y acertados, me queda el consuelo de que su obra quedará resguardada en la blockchain para que pueda ser conocida por futuras generaciones.
Seguramente seguiré versando algunos sonetos para practicar y mejorar, ya les iré contando cómo me va.
Ya casi termina el tiempo para participar en este concurso, pero si quieren asumir el reto y escribirle un soneto a nuestro hiver Lecumberre, acá les dejo el link a la convocatoria del concurso.

Imágenes de mi autoría, tomadas con teléfono Motorola Edge 30 Neo y editadas en GridArt PhotoCollage.