Hoy en día, gracias al fenómeno de la globalización que acontece a nivel mundial, los mensajes transmitidos por los medios de comunicación están al alcance de todo ser integrante de la sociedad, quiéralo o no, sin que este tenga la oportunidad de seleccionar aquello que desea recibir; así, estos medios se valen de un sinfín de recursos ya sean visuales o auditivos para hacer llegar sus emisiones y cumplir sus objetivos, entre los cuales se encuentran informar, persuadir, aclarar, disertar, entretener o influir en el público espectador.
En el caso de los noticieros, en los cuales supuestamente se desea transmitir información veraz despojada de subjetividades, se observa constantemente su reiterado interés en persuadir al espectador a compartir posturas o tendencias congruentes con la línea ideológica que se maneje en el canal. Con respecto a ello, Van Dijk (1997) comenta:
... los medios de comunicación no se ocupan solamente de relatar casos concretos, sino también de ofrecer opiniones más generales... Los usuarios mediáticos, en lugar de adquirir sus conocimientos por medio de su propia experiencia y de otras informaciones, pueden deducir directamente los elementos de las nuevas actitudes e ideologías de un discurso mediático, como si se tratara de atajos informativos. (pp. 237-238)
Los noticieros televisivos no escapan de esta realidad, por cuanto comparten la misma intencionalidad de acompañar sus relatos informativos de elementos ideológicos que pueden ser percibidos por los espectadores. De esta forma, el exceso de transmisión ideológica a través de las noticias no permite que los espectadores tengan acceso al conocimiento real de la información, para poder emitir sus propias conclusiones y juicios con respecto a los mismos. En este caso, la sociedad receptora está expuesta a la manipulación y control ideológico por parte de los discursos emitidos en estos programas.
El Análisis Crítico del Discurso
El análisis de un discurso, requiere de un estudio minucioso del uso que se le da al código lingüístico dentro de un contexto comunicativo. Por ello, es importante tomar en cuenta los aspectos semánticos para estudiar los contenidos sociales y psicológicos del discurso; y los aspectos pragmáticos, para hacer énfasis en las condiciones bajo las cuales se presentan los actos de habla, lo que permite además, reconocer la intencionalidad del discurso.
Cuando se aplican estos aspectos al análisis discursivo de medios de comunicación de masas, se puede obtener un importante acercamiento a los conocimientos e ideologías que caracterizan la generalidad de un contexto social, debido a que estos constituyen la representación del acontecer diario de las comunidades humanas. Al respecto, Van Dijk (1997) señala que el uso del discurso mediático de los medios de comunicación masiva, contiene fuerzas sociales, económicas y culturales que a lo largo de la historia ha funcionado como mecanismo de control ideológico en países y continentes; argumenta su postura refiriéndose a situaciones de conflicto social en Asia, la antigua Unión Soviética, Europa, Estados Unidos y América Latina, que se han propagado gracias al discurso dominante de la radio, prensa y televisión desde la desaparición del estado comunista (alrededor de 1990) hasta la actualidad.
La televisión como uno de los medios con mayores recursos para hacer llegar sus mensajes, se vale tanto de las imágenes como de los sonidos para emitir informaciones, opiniones y creaciones que atraigan y mantengan la atención del público espectador. De esta manera, gracias a su amplia gama de posibilidades y de su fácil accesibilidad, se ha convertido en uno de los medios de comunicación más influyentes en el conocimiento de mundo que las personas poseen.
Asimismo, en el marco de las producciones televisivas, los noticieros constituyen la principal fuente de información de muchos seres sociales, quienes frecuentemente acostumbran conocer los acontecimientos del mundo, únicamente a través de los datos que le proporcionen estos programas.
Referencia
Van Dijk, T. (1997) Racismo y análisis crítico de los medios. México: Paidós.