No sé cuantos de ustedes ha tenido una pérdida cercana, yo ya había vivido la partida de mis abuelos, algunos tíos y otros familiares, siempre es una experiencia triste, pero nada se compara con haber perdido a mi papá.
Hace tan solo dos meses que perdí a mi papá, no sé cómo asumen los demás la muerte pero en mi caso me he propuesto honrar su vida. Por eso, escribí un post sobre él, recopilé fotos de toda su vida y las proyecté durante su novenario, y además, reproduje sus escritos para que sus allegados pudieran conservarlos. Pero por otra parte, mi hermana y yo nos preguntábamos ¿qué hacer con sus cenizas?
Mi esposo me dio una gran idea, me sugirió sembrar un árbol junto a sus cenizas, así que fuimos a la sede del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente en Barquisimeto, y con ayuda de un amigo conseguimos un hermoso árbol bebé digno para la ocasión, el árbol nacional: un Araguaney. No podía creer que esa matica era de esa especie tan espectacular que siempre me ha fascinado. Sin embargo, después de conseguirla una interrogante aún estaba sin responder: ¿dónde la sembramos?
Mi papá solo tuvo dos hijas, y nosotras le dimos 3 nietos, también tuvo muchos sobrinos, así que decidimos que debíamos sembrar el árbol en un lugar estándar, es decir, ni en mi casa ni en la de mi hermana, sino un sitio de libre acceso para cualquiera de los miembros de la familia. Un lugar donde la hermosura del Araguaney pudiera deleitar la mirada de muchos, y al mismo tiempo, donde pudiésemos asistir sin tener que hacer una visita familiar. Además, ninguna de las dos (ni mi hermana ni yo) tenemos la certeza de que nos quedaremos en nuestras casas, quizás vendamos y nos mudemos, así que definitivamente el patio de la casa no era una opción.
Nos decidimos por sembrar el árbol en el parque temático Bosque Macuto el cual es pulmón vegetal de Barquisimeto y nos garantiza el resguardo de la pequeña planta que sembramos. Así fue como toda la descendencia de mi padre, nos dirigimos al Bosque Macuto a hacerle honor a nuestro progenitor.
Fue un momento muy emotivo, había un sol arrasador, y caminamos hacia una zona donde uno de los cuidadores del parque nos indicó que no pasan máquinas de podar la maleza. Espero ansiosa poder ver florecer este árbol dentro de 10 años, con su peculiar y esplendoroso color amarillo.
Araguaney, árbol nacional de Venezuela
Para los curadores de otras partes del mundo, dedico esta parte del post con la finalidad de explicar la trascendencia del Araguaney en nuestro país. Se trata de un frondoso árbol como cualquier otro y muy común en nuestros bosques, su peculiaridad es que durante los meses abril y mayo florece con un extraordinario color amarillo, otorgando una singular belleza que deleita a quienes tengan la dicha de observarlo. Fue declarado árbol nacional de Venezuela por el presidente Rómulo Gallegos, en el año 1948.
Gracias por leer y formar parte de este momento tan especial en mi vida.
Referencia
http://www.ivenezuela.travel/el-araguaney-arbol-nacional-de-venezuela/