Fotografía de autoría propia.
No más poemas, por favor.
No más nombres para el olvido,
ni amores grabados en troncos
de olivos ancianos y ennegrecidos.
No más atardeceres para un adiós.
No quiero flores secas en los libros,
nostálgicas postales imantadas,
un trozo de pastel y dos cucharas.
Dame de nuevo aquella risa,
ya sé que ha pasado tiempo,
pero no me digas que olvidaste
la primera vez que reiste conmigo.
Dame Hogar de buena lumbre.