Malditas sean las palabras que no llegan a mi boca
malditas sean las letras que escapan de mis dedos
maldito el rumor en mi cabeza que sin descanso me deja
maldita la luz que me ciega y esconde el camino de la oscuridad
paz nunca encontraré mientras el movimiento exista
la calma no llegará a mí sino en frías manos decadentes
muerte besa mis labios
vida toma mis manos
ambas soy
aunque ninguna seré
me pertenecen en su independiente existencia inalterable
sonríen con cansancio al vernos sufrir tanto
lloran nuestras vidas al tranquilidad darnos
sin preocupaciones quedan al vernos desvanecer
aunque mueran otra vez al vernos nacer