Esta es el mi participación para la semana 14 del Concurso de cuentos #fotocuento organizado por , te invito a participar, las bases las encontrarás acá.

Fotografía de Raquel Herrera .
Un Bocadillo Afortunado
Toca caminar con este frio, no te dejarán usar el bus con los zapatos llenos de barro y la ropa empapada. Los transeúntes te mirarán extrañados preguntándose: ¿Qué coños le pasó a ese tipo?
Anda, ponte en marcha y deja de mirar la casa como estúpido, muévete antes que el tipo se asome y sospeche del tarado empapado al otro lado del canal. No, a ella no la volverás a ver.
Si pesco pulmonía, igual valió la pena. ¿Quién creería? Entrar en la noche a un bar por un bocadillo y terminar empapado, caminando en el frio, sonriendo como tarado la mañana siguiente. No lo cuentes. Imagina las carcajadas si lo cuentas en el bar:
Y ahí estaba yo, sentado en la esquina de la barra cuando entró esta rubia perfecta al bar. No había casi nadie, ella parecía extraña pero decidida mientras se quitaba el abrigo y avanzaba hacia la barra. Se sentó al otro extremo, colocó su abrigo en el respaldar sacudiéndose el corto cabello rebelde.
Desde mi sitio podía ver sus largas piernas enfundadas en jeans negros y el contorno de su pecho. Pidió una cerveza y un bocadillo.
Mientras comía, ignoraba la tv y dejaba caer mi mirada de vez en cuando sobre ella. En serio, era preciosa con sus largas piernas y su cuello de marfil. Preguntó algo al barman y se levantó, caminando elástica hacia el baño. La seguí con la mirada, con la extraña certeza de que le gustaba ser mirada.
Salió al rato del baño, pude haberme ido pero la promesa del espectáculo de su caminar me retuvo. Caminó ágil hasta su puesto de la barra, recogió su abrigo, dejó un billete y caminó a donde yo estaba. Retuve la respiración, la miraba caminar, cuando llegó tomó mi mano y me dijo susurrando que la acompañara.
Salimos juntos, sin decir más palabra. Manejó en silencio un rato, detuvo el auto y caminó guiándome dentro.
Dormía cuando me zarandearon, abrí los ojos asustado. Ella corría recogiendo mis ropas que me lanzaba mientras hacía gestos para que guardara silencio, miré a todos lados escuchando los pasos y la voz de alguien gritando. Escuché o imaginé el click macabro de un arma. Me señaló el balcón.
Todavía oscuro, salí, rodé por el techo y caí en el suelo, corrí cojeando y atravesé el seto. Crucé nadando el canal. Ahora sonriendo y aún incrédulo, la recuerdo.
Además de ser mi participación para el concurso de rahesi, este cuento corresponde a mi "ya me está obstinando" Reto Diario 1.75%® powered by @jcalero Día 12.
Publicado desde mi blog con SteemPress : http://jcalero.vornix.blog/2018/09/22/concurso-de-cuentos-fotocuento-semana-14-un-bocadillo-afortunado/