Este post por tanto, tiene como objeto abordar la temática referida a la violencia familiar, pero no de manera académica sino desde el conocimiento vulgar o popular, desde las vivencias, las experiencias diarias, a partir de los hechos y acciones que se manifiestan con el día a día, dentro y fuera del hogar constituido.
La violencia verbal, física, sexual o en cualquiera de sus tipologías, es la causante de tantos hechos y situaciones lamentables, incluso ocasionando lesiones en personas y bajas humanas (fallecimientos/muertes), con consecuencias devastadoras en el seno familiar y social; y en ese sentido, se hace necesario e impostergable, la aplicación de medidas que contribuyan con su disminución o erradicación. Sin embargo, y sin el ánimo de criticar de manera negativa, sino constructiva, y menos con el propósito de "entrometerme" en la vida de las personas en general, hay algo que llama poderosamente mi atención; y es lo siguiente: Fíjense que en muchos hogares de mi país y de otros países cercanos o distantes, desde el núcleo familiar se buscan las alternativas de acción para controlar los niveles de violencia entre padres e hijos y otros integrantes de la familia.
Pero, sucede además, que en esos mismos hogares donde se busca la disminución de la violencia, durante las fiestas de cumpleaños, le permiten a los niños y niñas, como lo dicen en mi país, que "le den palo a la piñata", entendida como la piñata, una figura confeccionada con cartón, papel y pegamento, a la que se le da la forma de un personaje u objeto en particular, como por ejemplo: "Mickey Mouse" o una "Mariposa".
La verdad es que, desde mi punto de vista no entiendo como es posible, que si procuramos desde el hogar, la erradicación de la violencia familiar, se permitan acciones como la que traigo a colación. Es decir, como es posible que se apoye que un niño o niña "le caiga a palos" a un personaje que admira o que le agrada (como "Mickey Mouse"), o a un animal (la Mariposa), tan solo por citar dos ejemplos.
Me resulta incomprensible la situación, porque si como personas adultas pretendemos modelar conductas y comportamientos, especialmente en los niños y niñas, y hasta en los adolescentes, no es ilógico que si queremos educarlos y formarlos en procura que sean ciudadanos de paz , que se les tolere el desarrollo de episodios violentos, y entonces me pregunto ¿por qué se les permite una acción tan agresora, como la que describo con la piñata?
Como seres civilizados, cognoscentes, conscientes de nuestros deberes y derechos ciudadanos, conocedores de nuestras virtudes y defectos, como parte integral de la familia, no podemos permitir errores durante el proceso de la crianza de los hijos e hijas, y bajo el entendido que no somos perfectos, pues bien, si erramos, lo ideal es enmendar sobre la mala acción cometida.
Es vital que, desde el núcleo familiar nos avoquemos en la consecución de las alternativas de acción que conlleven a disfrutar de un hogar donde prevalezca el amor y el afecto, la comunicación, el respeto, la ayuda mutua, el apoyo, la solidaridad, entre otros valores humanos fundamentales, como los que he citado en otros post realizados. La violencia, amigos, amigas, no tiene cabida ni en el hogar ni en la sociedad...y debemos procurar que no se manifieste de ninguna forma.
¡¡¡Piénselo bien!!!
Si su hijo o hija, es lo más importante en su vida, en la vida, edúquelo, prepárelo para vivir en una sociedad libre de violencia, pero es fundamental, que el ejemplo, los buenos ejemplos comiencen desde el hogar, junto a usted, en calidad de padre, madre, abuelo, abuela, hermano o hermana mayor o menor, tíos y tías, primos y primas, entre otros actores y protagonistas del contexto familiar.
Con respecto a lo de la piñata, es decir..."darle palo a la piñata", lo dejo como tema para el análisis y la reflexión, para pensar y meditar detenidamente, justificando o no, si se trata de un buen o mal proceder, que por cierto, no se puede dudar que, forma parte de nuestras costumbres y tradiciones, de nuestra idiosincrasia, quizás de forma equívoca, como lo pienso y creo yo, pero como ya expresé con antelación, mi intención no es hacer una crítica destructiva y tampoco meterme en la vida en familia de persona alguna. Es simplemente, una forma de concebir el mundo sin violencia, desde mi perspectiva.
Finalmente, te hago saber que a través de los siguientes link, puedes leer, dos post de mi autoría concebidos desde lo que he concebido como la Serie: Familia y Sociedad:
1.- "Tiempo y espacio para el Encuentro Familiar".
2.- "Papi, Mami...Cuéntame un Cuento".
A su vez, me complace referenciar el post de mi amigo , titulado: "Reflexión Matutina (o vespertina): Paremos el Maltrato en la Familia", donde el autor citado hace un reflexivo y oportuno análisis sobre el tema tácito.