Viernes 2 de Febrero:
En esa tarde soleada, me tocó retratar a mi nueva amiga Melanie, la estoy conociendo desde hace poco, casi 2 meses, ella es súper amigable y bella. Cuando le propuse tomar las fotos, indudablemente me dijo que le encantaría, me sentí emocionado que pudiésemos lograr este trabajo. Esto es una de las cosas más agradables del arte de la fotografía, conoces a gran cantidad de personas haciendo lo que amas.
Al planear la locación, ella me dijo, como la gran mayoría, que no sabía de algún lugar. Desafortunadamente vivimos en un pueblo pequeño que no cuenta con lugares extrovertidos o amplios para realizar fotografías, pero eso no fue problema para nosotros, ya que Melanie vive en una urbanización privada de acá, llamada “Falcon Crest”. Me agradó bastante tal lugar porque es bonito y amplio, queda demostrado una vez más que el lugar es lo de menos, apuesto que una de las cosas más resaltantes es la actitud de la modelo y el ángulo que busque el fotógrafo. Poco a poco he ido aprendiendo gran cantidad de cosas y puliéndome en el arte.
Ella estudia comunicación social y es una chica muy estudiosa, tiene 18 años, aunque la primera vez que la vi, aparentó ante mi vista más edad. Su mamá es un amor hecho mujer, me encantó el trato hacia mí y la conversación que tuvimos. Espero poder seguir trabajando con Melanie, en un futuro porque es una modelo no profesional, muy tierna y divertida, además con una actitud sencilla pero encantadora. Es gratificante toparse con personas amorosas, experiencias maravillosas y fotografías geniales. Espero poder seguir trabajando arduamente vocacionalmente para ustedes, y contar con su apoyo.
Fotos tomadas con una Nikon D3000 y un lente 18-55mm 3.5