Mientras espero escribo y digo sobre lo que veo en aguas, montes y caminos de mis correrías, lo que vivo en mis noches de tascas y poesía, donde los poetas siembran y hacen germinar en sus lecturas, donde recitan y aveces lloran y yo callado escucho sus emociones.
Escribo sobre lo que me llevaba a cantar y a recitar bellos, tristes y únicos poemas, no solo míos, sino los que salen de las increíbles palabras que con sus manos escribieron mis amigos. Romances, rabias, amores, sobre la muerte, siempre nuestra eterna compañera.
Hoy quiero empezar a escribir con ustedes mis momentos de espera, donde con palabras describiré mis tristezas para sentirme vivo. A partir de hoy esperare sus comentarios sobre lo que plasmo, para entender que "la palabra es todo".
A mi tercera edad es preciso comprender la eternidad de la espera, de este "abuelo frontino" que todavía ama la vida y piensa que las palabras son la verdadera esencia de este juego.
Esperando romper el silencio