(Imagen cortesìa elbilluyo.com)
Los comerciantes en Venezuela deberían tener frasquitos de valeriana para cuando un cliente pregunte el precio de un producto, darle 5 gotas sublinguales, esperar un par de minutos y soltar la bomba.
Puede parecer un chiste, pero ayer vi caer una señora de la tercera edad en un abasto luego de preguntar cuánto costaba un cartón de huevos y, seguirá pareciendo broma, sin embargo es el día a día en el que vivimos.
¿Hiperinflación? ese concepto global queda corto en nuestra realidad actual, hay que inventar uno nuevo para lo totalmente dislocada que está la economía venezolana, en la cual reúnes a los 10 expertos economistas mas renombrados del planeta y terminarían cual pelea de gallos.
Voy a publicar algunos post, en la medida que mi vecina me permita (La PC es prestada), con títulos similares, y es que el villano no es el comerciante y la víctima el cliente, en ocasiones puede ser lo opuesto. Así de loca está la economía en el otrora país mas rico de Latinoamérica.