Enseñar para aprender es lo mejor de la vida, nuestros pequeños hijos que mañana serán grandes hombres y mujeres y serán tu orgullo, deben tener una formación solida, para cuando inicien el transitar en la vida.
Ellos no tendrán éxito en la vida si no les enseñas a superar las dificultades que se le vayan presentando, orientándolos como solucionarlas y darles varias guías, que lo lleven a escoger la que más se adapte al problema, cuando un hijo es formado para la vida, es una gran éxito en su formación y serán personas muy independientes sin esfuerzo y se adaptaran a cualquier situación.
Los bienes heredados no tienen importancia, más que los valores que les dejes en su formación, una rectitud de honestidad y lealtad, logra más riqueza que cualquiera sobre la tierra. El comportamiento de tus hijos ante la sociedad, demuestra la disciplina con que fueron creados.
En la vida me enseño con la formación de mis hijos, que hay dos injusticias o causas que los padres usamos; una es castigarle por algo que no hizo, y la otra es permitirle se salga con la suya sobre algo que él sabe que está mal hecho. Hay un dicho muy sabio que dice: “instruye al niño en su camino, y aun cuando fuese viejo no se apartara de él.”
Y no es formar como te formaron a ti, puedes tomar matrices o recuerdos, pero no formas igual, acuérdese que cada camada de hijos es una nueva generación, un mundo nuevo y distante, y una sociedad difícil, la disciplina y enseñanza debe ser propia y original y lo mismo deben ser tus hijos cuando crezcan y tengan sus generaciones.
“TUS HIJOS AGRADECERÁN TUS SERVICIOS DE ORIENTADOR.”